EL ROMANCE DEL PRISIONERO.

1          Que por mayo era, por mayo,
            cuando hace la calor,
            cuando los trigos encañan
            y están los campos en flor,
5          cuando canta la calandria
            y responde el ruiseñor,
            cuando los enamorados
            van a servir al amor,
            sino yo, triste, cuitado,
10         que vivo en esta prisión,
            que ni sé cuándo es de día,
            ni cuándo las noches son,
            sino por una avecilla
            que me cantaba al albor.
15         Matómela un ballestero;
            déle Dios mal galardón.

                                              

 

"Hasta ahora todo lo que se ha recogido el material erudito y la ciencia del folklore ha consistido esencialmente en los estudios de método para la recogida, la selección y la clasificación de estos materiales (...)se debe estudiar  al folklore en cambio como "una concepción del mundo y de la vida" de determidados estratos determinados en el tiempo y en el espacio de la sociedad, en contraposición a las concepciones del mundo "oficiales", o en sentido más amplio a las concepciones de los sectores cultos de la sociedad, históricamente determinados  surgidas con la evolución histórica.
 
Antonio Gramsci, Cartas desde la cárcel.

 

“A menos que apliquemos la solocilogía a las artes, a menos que examinemos las causas sociales que motivan los cambios en temas, formas y contenido, estomas condedanos a terminanr en un país de cuento de hadas(…) la forma no es algo accidental ni arbitrario ni accesorio (…) La forma es la experiencia social solidificada”.

 

Ernst Fischer.

 

“El romancero es la historia de una frustración. La del ser humano en un momento de crisis regiliosa, política y social. La historia del hombre moderno”.

 

 

Aunque podamos definir al romance como la versión castellana de la balada europea tal especificidad no explicaría ni su profusión, ni su desarrollo frente a la forma lírica del viejo continente. Por otro lado su intrusión dentro del llamado siglo de oro proviene de dos hechos, por un lado los cancioneros de 1511 como el de 1550, (del cual escogemos la versión del romance del prisionero precisamente por su vigencia canónica como explicaremos a continuación), como por otro lado porque la forma romance no es sino la degradación de la lírica medieval. Degradación que no va a ser exclusivamente poética sino que englobará a todo un periodo de la historia de la humanidad. El romancero acunará en su contenido el ansia del hombre moderno en su etapa inicial. Convedría aclarar que la visión actual del romancero no proviene de una tradición penínsular, ni tan siquiera fue rescatada por los priores del estudio filológico de la moderna españa. No más bien es inducido por el romanticismo aleman desde las ediciones de Jacob Grimm (Silva de Romances viejos, 1816)  y las más famosa de Wolf y Hofmann (Primavera y flor de romances viejos, 1856) tras las que luego estudiará Menendez Pidal y el resto de la tradición hispanista. Tal dato es singular cuando se piensa en la posibilidad de la no existencia del Romanticismo español más que como un reflejo ponzoñoso del europeo como atestigua el hispanista discípulo de Luis Cernuda Philip Silver.

 

Aun en el caso de considerar la inmensa distancia con el romance es innegable que su uso, temática y cualidad de expresión llegan a la producción literaria más reciente. En el caso del romance del prisionero por ejemplo sorprende la concomitancia temática, experiencial y conclusiva con Romancero y cancionero de ausencias de Miguel Hernández donde el la ausencia, la incomunicación y el trasfondo amoroso culminan en una pérdida del la luz cielo, “que ni sé cuando es de día, ni cuando las noches son”. “Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mio” Miguel Hernandez. Curisomente señala Rodríguez Puértolas la novelización o la ampliación de este poema, en la versión de cátedra la hispanista mejicana Diez Merino escoge las versiones de los cancioneros de 1511 y 1550 la segunda es más apurada, solía desarrollar la historia del prisionero llegándole a dar un final feliz donde el prisionero escapa y al rey, lo cierto es que su profusión en la historia de la literatura nos hace pensar que muta tal la poesía en la rima de Eternidades (1917)de Juan Ramón.

 

                                   Vino, primero, pura,
                                   vestida de inocencia.
                                   Y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes.
Y la fui odiando, sin saberlo.

Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros…
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

…Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda…
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

La verdad desnunda en el caso del romance del prisionero es la soledad del un diálogo fracasado. Sin embargo se vuelve a creer en ella. Cientos de años después de su aparición durante la dictadura del general franco el romance del prisionero es cantado como antaño con los rudimentos que deja la censura por Chicho Sanchez Ferlosio, Amancio Prada o Paco Ibáñez que, seguramente por influencia del estudio melódico de Garcia Calvo, van preferir la versión de 1550.

 

Lo imperecedero se justifica, a nuestro juicio, por el realismo en la literalidad tal como aconseja Aristóteles en su poética. Esto se justifica tanto en forma y contenido a la vez. Como señala Jauralde “hemos heredado la poesía en verso como un modo de utilizar el lenguaje humano para una función que va más allá de la comunicativa. Teorías sobre su origen nos hablan del compañamiento cantado de ceremonias religiosas; de las repeticones de los ritos de iniciación, en las tareas rudimentarias. Mas hermosos y atrevido es imaginar que fue una herramienta para libertad en las sociedades esclavistas, de aquellos que rompían la insoportable rutina de su trabajo abriendo cortos espacios no sometidos a otro control que el de su imaginación(…)es hermoso imaginarlo porque se basa en una argumentación contaminada: sabemos por el tiempo en que vivimos que lo que mejor se controla es lo que uno puede imaginarse, por así, además, se mantiene la sensación de que el reducto de la imaginación es un espacio libre para el sujeto, cuando la verdad es que el que ahí llega lo hace normalmente, agotado, vacunado y predispuesto para cualquier derrota”. En el caso del romancero el único camino posible para escapar a la alienación en que se encuentra arruinado el hombre-bien señala Puértolas –es el amor”. La cualidad fundamental y pervivencia del romance del prisionero es que la conciencia del mundo se hace insoportable una vez el vínculo ha pasado, el nacimiento del ego, del deseo, del vergel, de mayo, en suma de la modernidad, de lo contrario a estar prisionero, de la libertad nace tras la caída del feudalismo con la desprotección y la soledad como en el poema de Cernuda Si el hombre pudiera decir lo que ama,

si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

como una nube en la luz;

si como muros que se derrumban,

para saludar la verdad erguida en medio,

pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad del amor,

la verdad de sí mismo;

que no se llama gloria, fortuna o ambición,

sino amor o deseo,

yo sería aquel que imaginaba;

aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos

proclama ante los hombres la verdad ignorada,

la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu

como leños perdidos que el mar anega o levanta

libremente, con la libertad del amor,

la única libertad que me exalta,

la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:

Si no te conozco, no he vivido;

Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.”

Pero claro, en la modernidad esto solo se puede hacer en pretédito del subjuntivo o en condicional.  Y es que “El romancero es la historia de una frustración. La del ser humano en un momento de crisis regiliosa, política y social. La historia del hombre moderno”.

 

 

a la web que ya es hora....

 

 

EL JUEGO DE LA SILLA (ENEASILABOS)

Pocos años después del grito,
sangre caliente y nacimiento,
y el dolor de mamá nos vino.
en aquel encarcelamiento.

Surgió de pronto tal tormenta;
y lloramos, ay, si lloramos
viéndonos detrás de la puerta,
como perros abandonados.

Volvimos a nacer al cabo
en el destino de la escuela
para que fuésemos forjados
entre sus juegos y acuarelas.

A merced de algún gobierno
aprendimos todos lo mismo
con las tiernas ideas de Tierno
parvulario era socialismo.

Que la movida la vivimos
peques, mocosos en pañales
de esos profes que advertimos
ojeras de allende en los bares.

Somos los más impertinentes
de las primeras de Almodóvar
hasta nuestros más eminentes
consigo llevan la derrota.

Aquella logse que nos hizo
escolares hasta la barba
idealistas rizando el rizo
con una cultura tan parva.

Lo que no tenían nos dieron
y que el engaño fue tan grande
más que los activos del Enron
-pa cagarse en su puta madre-.

Todo tiempo de democracia
en la casa de nuestros padres
petardo en el culo a España
desde el cielo para Rubianes.




Voy a hacer un pequeño análisis rítmico o prosódico que es en lo que estoy más "pegao". El poema es un ejemplo de utilización polífónica, quizás la más armoniosa sea la tercera estrofa donde el primer verso es un heroíco puro corto, 2.6.8, y luego ya van a seguir tres sáficos puros 4.8. aun así vemos que el patrón rítimico del primero no tiene nada que ver con el resto de los tres. Quiero deciros que cuanto más me he dejado llevar el patrón rítmico tendía a repetirse, y hasta, a veces, a armonizarse, en la última que ya pasaba de todo por ejemplo, me ha salido:
3.8 Melódico (difuso)
3.6.8. Melódico, esta vez largo
2.5.8. peazo de dáctilico o de gaita gallega (por cierto en el poema solo hay dos, el otro es el último de la quinta estrofa: ojeras de allende en los bares).
Y... 3.8 otra vez como el primero melódico difuso, que me parece también que es el patrón que más se repite. En clase lo hablamos.
Bueno comento una cosa más...aunque espero que haya cambios a causa de las críticas de Gonzalo y Jose yo tampoco he conseguido que este poema fuera de premio tal como lo había concebido. Y esto tiene que ver con el título, la idea no es solo hacer una denuncia generacional sino también acabar el poema en el juego de la sillas adulto que sería una entrevista de trabajo. Pero bueno por hoy está bien que ya son muchas cosas.


SONETO EN DEFENSA DE LA PALABRA PÚBLICA


Qué calles, que te cayes en la calle
y si en la calle no cayas, canalla,
trepanado quedas por una dalla,
así que caya, y no des ya detalle,

en la calle, de su falda o su talle
en tu casa pues la palabra encalla
que en la calle no la sacas ni la hallas,
aislada, así queremos que la ensayes.

Palabra de cactus de interior
para que te pudras en tu casa
al muerto calor del televisor.

Y tal vez fuera la poesía arrasa
dicha en un tono amenazador,
pero conseguiremos que sea escasa.



Y OTRO SONETO CLASICISTA (DE PRÁCTICAS)



Amor recojo entre rotos cristales
para pegar en sangre sombra pura
imagen de ti, sombra que perdura,
bramido de cazados animales.

Perdido camino en dolores tales
que fuerza de dolor es mi armadura
así enseño al sol su cara oscura
y bien en mi serán todos los males.

Dormido fui, despierto torturado
mas infeliz y dolido, despierto
porque toda derrota es de agrado,

si antes de la marcha, se alzó valiente,
éramos saciados en el desierto
con la salada agua de la frente.




ODA A LA MEMORIA DE OONA Y CHARLES CHAPLIN CAMINO DEL EXILIO

I

Muy pocos supieron transitar
el camino de las seis mil cruces
que apestaba de Capua a Roma
la dolorosa senda de la historia entera.

Pero siempre estuvo allí,
ahora que conoces los violines,
y tu delicado pie asoma acaso
al vestido de lentejuelas, cuando
las lágrimas enturbian el camino
del exilio.

Siempre estuvo allí,
por las olvidadas cunetas
de provincias que esconden
a mis muertos


Los flashes y el lujo de una nube blanca
en la que te preguntan si eres comunista
después que te nombrara una negra lista
y de tu país te expulsen en una sola zanca.

Oh Charlot desdichado te recuerdo
mariposa marchita y chaplinesca
y el sabor de tu desdicha muerdo
en el estreno del film Candilejas.

El camino que esa noche escogieron
bastón, zapatos y bombín de la alegría
que ya dejamos muertos en Hiroshima
también por las seis mil cruces los vieron.


Por decirles a ellos que eran ellos
y al mundo de paso incandescente
en una luz que cuenta no querellos
pues viven del sudor de nuestra frente.

El amor te fue dado de forma tan violenta
que acaso devolviste en la película
lo norma inigualable de tu senda;
estando vivos la pena es tan ridícula.


II

Arlequines heroizados,
vagabundos vanidosos
príncipes desterrados
y famélicos golosos.

Publicado por francisco.fernandez en 03:44

 

 

1 comentarios:

 

francisco.fernandez dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=pIyavL3Xk54&feature=related

 

a la web que ya es hora....

 

 

EL JUEGO DE LA SILLA (ENEASILABOS)

Pocos años después del grito,
sangre caliente y nacimiento,
y el dolor de mamá nos vino.
en aquel encarcelamiento.

Surgió de pronto tal tormenta;
y lloramos, ay, si lloramos
viéndonos detrás de la puerta,
como perros abandonados.

Volvimos a nacer al cabo
en el destino de la escuela
para que fuésemos forjados
entre sus juegos y acuarelas.

A merced de algún gobierno
aprendimos todos lo mismo
con las tiernas ideas de Tierno
parvulario era socialismo.

Que la movida la vivimos
peques, mocosos en pañales
de esos profes que advertimos
ojeras de allende en los bares.

Somos los más impertinentes
de las primeras de Almodóvar
hasta nuestros más eminentes
consigo llevan la derrota.

Aquella logse que nos hizo
escolares hasta la barba
idealistas rizando el rizo
con una cultura tan parva.

Lo que no tenían nos dieron
y que el engaño fue tan grande
más que los activos del Enron
-pa cagarse en su puta madre-.

Todo tiempo de democracia
en la casa de nuestros padres
petardo en el culo a España
desde el cielo para Rubianes.




Voy a hacer un pequeño análisis rítmico o prosódico que es en lo que estoy más "pegao". El poema es un ejemplo de utilización polífónica, quizás la más armoniosa sea la tercera estrofa donde el primer verso es un heroíco puro corto, 2.6.8, y luego ya van a seguir tres sáficos puros 4.8. aun así vemos que el patrón rítimico del primero no tiene nada que ver con el resto de los tres. Quiero deciros que cuanto más me he dejado llevar el patrón rítmico tendía a repetirse, y hasta, a veces, a armonizarse, en la última que ya pasaba de todo por ejemplo, me ha salido:
3.8 Melódico (difuso)
3.6.8. Melódico, esta vez largo
2.5.8. peazo de dáctilico o de gaita gallega (por cierto en el poema solo hay dos, el otro es el último de la quinta estrofa: ojeras de allende en los bares).
Y... 3.8 otra vez como el primero melódico difuso, que me parece también que es el patrón que más se repite. En clase lo hablamos.
Bueno comento una cosa más...aunque espero que haya cambios a causa de las críticas de Gonzalo y Jose yo tampoco he conseguido que este poema fuera de premio tal como lo había concebido. Y esto tiene que ver con el título, la idea no es solo hacer una denuncia generacional sino también acabar el poema en el juego de la sillas adulto que sería una entrevista de trabajo. Pero bueno por hoy está bien que ya son muchas cosas.


SONETO EN DEFENSA DE LA PALABRA PÚBLICA


Qué calles, que te cayes en la calle
y si en la calle no cayas, canalla,
trepanado quedas por una dalla,
así que caya, y no des ya detalle,

en la calle, de su falda o su talle
en tu casa pues la palabra encalla
que en la calle no la sacas ni la hallas,
aislada, así queremos que la ensayes.

Palabra de cactus de interior
para que te pudras en tu casa
al muerto calor del televisor.

Y tal vez fuera la poesía arrasa
dicha en un tono amenazador,
pero conseguiremos que sea escasa.



Y OTRO SONETO CLASICISTA (DE PRÁCTICAS)



Amor recojo entre rotos cristales
para pegar en sangre sombra pura
imagen de ti, sombra que perdura,
bramido de cazados animales.

Perdido camino en dolores tales
que fuerza de dolor es mi armadura
así enseño al sol su cara oscura
y bien en mi serán todos los males.

Dormido fui, despierto torturado
mas infeliz y dolido, despierto
porque toda derrota es de agrado,

si antes de la marcha, se alzó valiente,
éramos saciados en el desierto
con la salada agua de la frente.




ODA A LA MEMORIA DE OONA Y CHARLES CHAPLIN CAMINO DEL EXILIO

I

Muy pocos supieron transitar
el camino de las seis mil cruces
que apestaba de Capua a Roma
la dolorosa senda de la historia entera.

Pero siempre estuvo allí,
ahora que conoces los violines,
y tu delicado pie asoma acaso
al vestido de lentejuelas, cuando
las lágrimas enturbian el camino
del exilio.

Siempre estuvo allí,
por las olvidadas cunetas
de provincias que esconden
a mis muertos


Los flashes y el lujo de una nube blanca
en la que te preguntan si eres comunista
después que te nombrara una negra lista
y de tu país te expulsen en una sola zanca.

Oh Charlot desdichado te recuerdo
mariposa marchita y chaplinesca
y el sabor de tu desdicha muerdo
en el estreno del film Candilejas.

El camino que esa noche escogieron
bastón, zapatos y bombín de la alegría
que ya dejamos muertos en Hiroshima
también por las seis mil cruces los vieron.


Por decirles a ellos que eran ellos
y al mundo de paso incandescente
en una luz que cuenta no querellos
pues viven del sudor de nuestra frente.

El amor te fue dado de forma tan violenta
que acaso devolviste en la película
lo norma inigualable de tu senda;
estando vivos la pena es tan ridícula.


II

Arlequines heroizados,
vagabundos vanidosos
príncipes desterrados
y famélicos golosos.

Publicado por francisco.fernandez en 03:44

 

 

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francisco.fernandez dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=pIyavL3Xk54&feature=related

 

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EL JUEGO DE LA SILLA (ENEASILABOS)

Pocos años después del grito,
sangre caliente y nacimiento,
y el dolor de mamá nos vino.
en aquel encarcelamiento.

Surgió de pronto tal tormenta;
y lloramos, ay, si lloramos
viéndonos detrás de la puerta,
como perros abandonados.

Volvimos a nacer al cabo
en el destino de la escuela
para que fuésemos forjados
entre sus juegos y acuarelas.

A merced de algún gobierno
aprendimos todos lo mismo
con las tiernas ideas de Tierno
parvulario era socialismo.

Que la movida la vivimos
peques, mocosos en pañales
de esos profes que advertimos
ojeras de allende en los bares.

Somos los más impertinentes
de las primeras de Almodóvar
hasta nuestros más eminentes
consigo llevan la derrota.

Aquella logse que nos hizo
escolares hasta la barba
idealistas rizando el rizo
con una cultura tan parva.

Lo que no tenían nos dieron
y que el engaño fue tan grande
más que los activos del Enron
-pa cagarse en su puta madre-.

Todo tiempo de democracia
en la casa de nuestros padres
petardo en el culo a España
desde el cielo para Rubianes.




Voy a hacer un pequeño análisis rítmico o prosódico que es en lo que estoy más "pegao". El poema es un ejemplo de utilización polífónica, quizás la más armoniosa sea la tercera estrofa donde el primer verso es un heroíco puro corto, 2.6.8, y luego ya van a seguir tres sáficos puros 4.8. aun así vemos que el patrón rítimico del primero no tiene nada que ver con el resto de los tres. Quiero deciros que cuanto más me he dejado llevar el patrón rítmico tendía a repetirse, y hasta, a veces, a armonizarse, en la última que ya pasaba de todo por ejemplo, me ha salido:
3.8 Melódico (difuso)
3.6.8. Melódico, esta vez largo
2.5.8. peazo de dáctilico o de gaita gallega (por cierto en el poema solo hay dos, el otro es el último de la quinta estrofa: ojeras de allende en los bares).
Y... 3.8 otra vez como el primero melódico difuso, que me parece también que es el patrón que más se repite. En clase lo hablamos.
Bueno comento una cosa más...aunque espero que haya cambios a causa de las críticas de Gonzalo y Jose yo tampoco he conseguido que este poema fuera de premio tal como lo había concebido. Y esto tiene que ver con el título, la idea no es solo hacer una denuncia generacional sino también acabar el poema en el juego de la sillas adulto que sería una entrevista de trabajo. Pero bueno por hoy está bien que ya son muchas cosas.


SONETO EN DEFENSA DE LA PALABRA PÚBLICA


Qué calles, que te cayes en la calle
y si en la calle no cayas, canalla,
trepanado quedas por una dalla,
así que caya, y no des ya detalle,

en la calle, de su falda o su talle
en tu casa pues la palabra encalla
que en la calle no la sacas ni la hallas,
aislada, así queremos que la ensayes.

Palabra de cactus de interior
para que te pudras en tu casa
al muerto calor del televisor.

Y tal vez fuera la poesía arrasa
dicha en un tono amenazador,
pero conseguiremos que sea escasa.



Y OTRO SONETO CLASICISTA (DE PRÁCTICAS)



Amor recojo entre rotos cristales
para pegar en sangre sombra pura
imagen de ti, sombra que perdura,
bramido de cazados animales.

Perdido camino en dolores tales
que fuerza de dolor es mi armadura
así enseño al sol su cara oscura
y bien en mi serán todos los males.

Dormido fui, despierto torturado
mas infeliz y dolido, despierto
porque toda derrota es de agrado,

si antes de la marcha, se alzó valiente,
éramos saciados en el desierto
con la salada agua de la frente.




ODA A LA MEMORIA DE OONA Y CHARLES CHAPLIN CAMINO DEL EXILIO

I

Muy pocos supieron transitar
el camino de las seis mil cruces
que apestaba de Capua a Roma
la dolorosa senda de la historia entera.

Pero siempre estuvo allí,
ahora que conoces los violines,
y tu delicado pie asoma acaso
al vestido de lentejuelas, cuando
las lágrimas enturbian el camino
del exilio.

Siempre estuvo allí,
por las olvidadas cunetas
de provincias que esconden
a mis muertos


Los flashes y el lujo de una nube blanca
en la que te preguntan si eres comunista
después que te nombrara una negra lista
y de tu país te expulsen en una sola zanca.

Oh Charlot desdichado te recuerdo
mariposa marchita y chaplinesca
y el sabor de tu desdicha muerdo
en el estreno del film Candilejas.

El camino que esa noche escogieron
bastón, zapatos y bombín de la alegría
que ya dejamos muertos en Hiroshima
también por las seis mil cruces los vieron.


Por decirles a ellos que eran ellos
y al mundo de paso incandescente
en una luz que cuenta no querellos
pues viven del sudor de nuestra frente.

El amor te fue dado de forma tan violenta
que acaso devolviste en la película
lo norma inigualable de tu senda;
estando vivos la pena es tan ridícula.


II

Arlequines heroizados,
vagabundos vanidosos
príncipes desterrados
y famélicos golosos.

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Palabras para que vuele Jesús Zuñiga

ya no me ama

ya no me llama

ya no entra en mi blog

 

ya no me mima

ya no me lava

las manos con mistol

 

Por favor, no me acarcie,

ya no me escucha

ya no hay ni ducha

todo es desquicie

en esta superficie

que se hace feúcha

por la tan malucha

y el tan, tan infelice 

adios, todo un selfservice

de la amargura

para la pura

dame locura

que quiero

llanto

que tengo

espanto

que se ha ido

que no ha venido

que me ha dejado

ya tan colgado

tan abaratado

quizá regalado

enamorado

adios jesus,

adios

y como eres tú

aunque estes muerto

salud, salud, salud

 

 

 

 

 

 

DE LA TERNURA Y DE LAS TUNELADORAS

KOMATSU PC-340

Javier Mestre.

Editorial Caballo de Troya.

361 páginas. 16,90 €.



Afirmaba Belén Gopegui en laentrevista que forma parte del libro de María del Mar López CabreraPalabra de mujer, que escribir era elegir, por tanto, la escrituratendría que estar íntimamente relacionada con la idea deresponsabilidad. En pocas novelas es tan clara esta convicción comoen Komatsu PC-340 de Javier Mestre. Contada a la manera del Cantarde los Cantares, dos voces enamoradas se acercan entre el ruido delas obras de ampliación de la M30, una jefe de obra y un operario demaquinaria pesada dan cuenta de su amor que como en el poema deMiguel Hernández camina entre los muertos que los dirigentes del PPen Madrid no es que ya no condenen sino que alientan a fin deinaugurar en plazo electoral. Y en ese sentido este libro no es solouna novela sino también una de las nuevas formas de hacer políticaque hay que inventar frente a las doctrinas neoliberales que nospretenden tranformar en “los nazis de una especie de campo deconcentración invertido”. Novela y militancia se unen en lalectura de Komatsu PC-340 estableciendo una conciencia ecologista ytransformadora apenas entrevista en los padecimientos de laliteratura contemporánea.

PROLEGÓMENOS A UN POEMA DE LA RESISTENCIA

Habito solo el lugar que quiere ser compartido. La palabra, ya sea yo despierto en indefesión, occidental súplica de justicia, multicultural experiencia de lecturas al borde de un ataque de racismo o tentativa paupérrima de bondad, también se funde con el rocío celeste que habita la emoción de un revolucionario. Han manchado tus manos con funestas estadísticas, tu vida con papeles absurdos, tu cerebro brota como un árbol de raíces secas, intentando absorber la solidaridad que necesitas para poder mirarte en un espejo, en un oblicuo nacimiento de penas escogidas. La poesía es alegría también, comunión última con el presente instalado en la caridad de la palabra. Así de necio es el idioma y mi clase social. La palabra es caritativa, la dócil adscripción que precede a la violencia limpia, metalingüísticamente silenciosa, ruidosa también como un río, como algo que nos evita comernos por el momento. No creo en tus palabras amarillas, pero creo en la luz del sol sobre un poema que practique una lengua de palabras comestibles. Y habré de leer cauto el libro de los días, el archipiélago equivocado de las ciudades y los montes, mientras los cuerpos se venden lentos yo habito el lugar que quiere ser compartido. La belleza quedará imposible paseando sin dinero por el centro comercial. Se venderá acaso allí alguna verdad. La verdad que vender quiere el fruto de una palabra adecuada. Conozco solo dos tipos de idiomas, el que nos lleva a la guerra y el que nos conduce a la paz, pero el camino de la paz es la guerra en la paz y la paz en la guerra, y esa antítesis es la refundación del lugar que quiere ser compartido, con partido...Ahora mis manos descansan en un ensueño de ilusiones y he decirte que tengo que acabar o empezar de nuevo después de haber contado el corazón con una paciencia de ilusiones.


LOS TRABAJADORES NO TIENEN PATRIA


mal se les puede quitar lo que no tienen.

K.M y F. E.

hay compañía aéreas que fletan aviones
sin ventanas y con grilletes
para deportar inmigrantes
hay centros de detención
que uniforman carceleros y policías
antes de deportar inmigrantes
hay partidos políticos
que con banderas prohibidas
y fotos de Hitler consiguen
presionar a los estados
para deportar inmigrantes
hay directivas de la unión europea
para deportar inmigrantes
hay quien está en contra
de las salvaguardias sociales
y a la vez dice
que para mantenerlas
hay que deportar inmigrantes

hay presunciones de inocencia
y acuerdos internacionales
que son sobrepasados
con toda una civilización
para deportar inmigrantes
hay derechos humanos
que son pisoteados
para deportar inmigrantes
ay la dignidad que se denigra
para deportar inmigrantes
para deportar inmigrantes
para portar de grantesmi
tesmigratados para depor
portados de migrantes in.

Un necesario camino contra el Hombre.

Una de las dificultades de la crítica literaria consite en definirse. Averiguar en virtud de qué se obtiene interés de un objeto literario, de un discurso público y mercantilizado. Una posición contracultural, o más exactamente materialista y antisistémica del asunto, llevaría a plantearse tanto géneros como categorías. Podríamos acudir a generalizar la formas literarias en formas de expresión. De hecho el interés suscitado en el panorama actual sobre literatura perfomática, que la escritura debe o tiene que avanzar como lo ha hecho la escultura con los móviles, hacia formas no practicadas, y seguramente no reguladas e incluso ilegales (podríamos añadir desde la persepectiva antes propuesta), es desde luego una herramienta que no deberíamos desdeñar aunque aflore por demanda de la amalgama posmoderna que intenta desestabilizar cualquier propuesta moral en todo tipo de discurso.
Sin embargo, la crítica hasta la más fenomenológica o academista, presuntamente esteticista, establece un ideal que se formula siempre en una frontera necesariamente moral entre lo bueno y lo malo utilizando para definirse modelos que se establecen como clásicos dentro de un humanismo que de puro sacralalizado deviene totalitario, venenoso y claustrofóbico. La misma enunciación de la modernidad que se hace en escuelas, institutos, luego en universidades, que se divulga en libros de todo tipo o en documentales y demás audiovisuales y que la establece en el siglo XVI en el descubriento de que la tierra no era el centro del universo, el «...y sin embargo se mueve» famoso de Galileo. Es en sí misma una axfisiante interpretación humanista, pues entiende que las castas culturales de la edad media no podían permitir que el ser humano estuviera perdido en un punto del universo que no fuera su centro, cuando lo que de verdad protegían esas castas era la sobervia del hombre frente a la creación y es un problema mucho más de física que de astronomía.
El demostrar que la tierra no era el centro del universo era contrariar la tesis de las esferas que establecían la creencia de que lo pesado estaba debajo y que hacía arriba ascendía la pureza, la bondad, eran términos completamente morales que veían una perversión satánica, digna de castigo en pos del bien, la interpretación no heliocéntrica pero no por ser el centro lo más importante, sino precisamente porque el centro era lo más degradado.
Una dinastía moral fue sustituída por otra capaz de llamarse no ética o que quisimos llamarla no ética, pensandose no sacralizada y sin embargo ya sustituye en la discusión del heliocentrismo su importancia: antes de ser civilización moderna nos creíamos muy importantes y muy escogidos frente a dios. Y es que cuando el humanismo se inscribe como universalismo topa de cruces con una radical historicidad que en el terreno de la literatura, de las historias que se cuentan, de aquellas que merecen o precisan ser contadas encuentra un posible análisis debido a que los paradigmas conceptuales se sustituyen de manera completa. La tragedía del humanismo es la de Narciso. Cuando el hombre descubre su realidad en el universo no se siente pretendidamente solo sino que se asoma al insodable infinito hacia el que se precipita.
Por esto si se tuviese que elegir entre un poema humano y otro cibernético una entidad revolucionaria, pese a lo que se viene sosteniendo, no debería hacer tantos ascos a la inteligencia artificial, por lo menos si existiera sombra de duda de que esta pudiera traer un nuevo paradigma.

UNA ATENCIÓN DESCONCERTANTE

Hace unos años un chico con mi nombre y menos años acudió a un congreso de poesía, pues había quedado con una amiga a la que habían invitado debido a que había escrito una novela que cautivó de sobremanera a algunos de los organizadores del encuentro. La amiga de aquel chico al final no pudo ir, y este se quedo desconcertado en un Congreso titulado, como varios en aquel tiempo, Poesía y Tecnología. El título, a diferencia de otros años, con temas más interesantes para el chico, poesía y resistencia, poesía y acción...cosas de ese estilo, había granjeado una cómoda residencia a los participantes y sumas de dinero sufientes para atraer a poetas y cantautores de cierto nivel. Todo muy marcado en un juego insidioso de cultura socialdemócrata, no crítica y revelante de un país en el que tan sólo era preciso decir lo que no habíamos sido capaces de hacer.
El tema en aquel tiempo parecía deshonesto, desviruador de un ejercicio de concentración que exigía la actividad literaria, en suma, contradictorio y sin afán de antítesis. Se planteó de soslayo si los blogs por ejemplo eran un nuevo género literario, y fue como sentir el palpitar de un cuerpo que intuyes llega al orgasmo, pero al final no..., ya hemos delimitado tipos de escritura que preceden al blog y así mismo son blogs. El blog es el formato, democrático, libertino, gratuito casi, impaciente, siempre remanente de lo escrito, no en la piedra sino, al menos por el momento, en el papel. Es el formato de lo que antes estuvo hablado, o tal vez de lo que no pudo ser dicho, de lo que no quiso ser dicho, de lo que no dejaron y otros obligaron a que se dijese. Pero este clasicismo, esta antiblogerismo, también quiere decir el algo, pues el blog de un parado que exige un empleo es también

Un parado exige soluciones en una oficina de empleo armado con un cuchillo y palos

si el blog no es un genero, el blog es un tipo de acción, no un lenguaje caduco, pero sí permanente.

En cualquier caso el trabajo de otros poetas que se sumaban a manifestaciones artísticas que pretendían asaltar el terrible mercado literario como el parado, armados ahora sí, de música tecno, palabras y luces que asimilaban el sin par de un lenguaje desconcertante y en permanente rebeldía exigió para el chico, años después cuando no era ese chico una atención desconcertante.


PALABRAS PARA UN PARADO

Recoge la ropa y sal al parque,
para que hoy, en tu reino robado,
aprueben otra ley para matarte.
Piensa, amigo en el piel roja,
pradera anacrónica de niño,
película o novela de bolsillo,
gallinita ciega y pata coja...
ni fue asesino de vaqueros,
ni bueno, ni malo, ni bueno.
Tan sólo otro ser, otro tiempo,
tan solo, perdido, otro momento.




Los favoritos

Estimadosamigos de Constructoras Españolas S.L.

Enadelante me dirigiré a ustedes como C.E., he leído atentamente su informeanual, aunque el prefacio empleado por su gerente alude a la situación de C.E. comoun boyante negocio que pasa por el apuro de la crisis, me veo invitado areferirles la necesidad que tienen de contar con mis servicios de asesoría enel departamento de recursos humanos. Sepan ustedes que, aunque ya lo habránpodido leer en mi curriculum, soy licenciado en psicología con un posgrado enpsicología social y un master en Recursos Humanos. De pequeño ya solía fijarmeen el comportamiento de mis padres y demás familiares, solía espiar con sigiloa mi madre cuando estaba sola en la cocina y había acabado todo lo previsible,luego a esas cosas imprevisibles en la universidad únicamente me ensaron apenerles nombre. Hoy lo imprevisible, claro, es la situación futura del país yde su empresa. Se podría prever también están animados a cambiar el nombre, laactividad y las manos de capital dándoselo a sus hermanos o a sus hijos, segúnsea el caso. Pero me permito indicarles que esa no sería una medida adecuada enuna organización que se caracteriza por haber dejado siempre a la competenciade lado con formas de actuar de las que a todos pensaban, no que fueranimprevisibles, sino sencillamente ruinosas. Sorprendiendo C.E. siempre haalcanzado el éxito. ¿Cómo me atrevo a decirles esto?, ¿Cómo exijo un puesto decontabilidad de nivel alto cuando lo normal es empezar trabajando en su empresacomo técnico en todo caso?. No conocen ustedes el cuento de la cigarra y lahormiga, seguro que sí, durante todo este tiempo ustedes han sido la hormigasupongo, pero lo que no podían prever es que las hormigas estaban excavandomucho y habían llegado a un lugar donde existía un hongo que mataba a lashormigas y a las cigarras ni fu. Ahora se apresuran para levar anclas,desfalcar capitales con autoventas y esperar que el gobierno se encargue comosiempre de consumidores y empleados medios. Pero hay algo con lo que no hancontado: Nuestra organización, ¿Qué organización?, la mía y la suya. De momentocomiencen con hacer un hueco en el departamento de cobros, Alfredo Lobo nointeresa, claro está que sus contactos con la aristocracia económica y políticadel país les han abierto siempre vías de escape a C.E., ademanes de intencionesque ayudaban a otros más pequeños a moverse y una vez allí desconcertar a todosconstruyendo un centro comercial en un solar alejado del centro por el que habríade pasar una carretera en el tiempo suficiente para que a nadie le interesarahacer negocio más que a ustedes, y así obtener siempre un monopolío, pero yano, ya no interesa, los cambios que las cigarras han de hacer en el país son másprofundos de lo que parece, y las aristocracias han de perder el cuello comosiempre en las revoluciones. Quizás no les digo nada nuevo, en cualquier casohaganlo, pronto tendrán noticias mías.

 

Lacarta reproducida llegó el martes veinte de octubre del año 2009 a FedericoTorres Espadero, delegado comercial de Construcciones S.L, Antonio TorresEsparza, Gerente federal de la empresa citada y a Manuel Rodríguez Extremeño,Consejero delegado de la misma. Junto a Alfredo Lobo Chamantie formaban elgrupo más influyente entre los directivos de la empresa. Federico Torres alleerla se rió, un joven recién titulado universitario, a todas luces inventado,se atrevía a hacerle llegar una carta pidiendo llevar la contabilidad deldepartamento de Recursos Humanos, los fondos que a medias, y desde luego por laintervención de Alfredo Lobo, iban a compartir con el estado y ademásproponiendo la cesión de Alfredo. Rió. Quiso coger el teléfono y llamar aAlfredo para contarle la broma. Luego se imaginó llamando a Alfredo Lobo y contándoleque había recibido una carta proponiendo su cesión y se estremeció, se congeló surisa y comenzó una furia medida en la que buscaba con la imaginación al autorde la carta. Examinó pormenorizadamente el currículo intentando buscar algúnlugar que lo delatara, un chico de clase media de veintisiete años, desde luegoera un curriculum rigurosamente mediocre, justo la idea que pudiera tener él ocualquiera de sus conocidos de alguien mediocre. Colegio público, universidad pública,estudios en el extranjero en facultades desfasadas, todo un quiero y no puedoperfectamente imaginado. En el mensaje remitía a las direcciones de TorresEsparza, su primo. Ambos habían heredado de su abuelo un banco principal que enlos años cuarenta que había sido elegido como el centro financiero del régimenanterior y que con audaz entereza había empezado a comprar fincas estratégicasal estado a cambio de crédito. El abuelo de ambos dilapidó su fortuna a cambiode terrenos baldíos que un ingeniero de obras públicas le había marcado con unlápiz rojo en un mapa de su país. Murió a los sesenta años de un ataque alcorazón, si hubiera vivido quince años más hubiera sido más rico que Onasis ysin mancharse con el petróleo. Sus padres a su vez heredaron no solo losterrenos sino la ambición y el instinto de su padre, y cuando fue precisocedieron el uso de los territorios con condiciones leoninas que engrosaban yengrosaban infinitud de cuentas corrientes en el extranjero. Frente a losmagnates árabes y americanos a los Torres les era difícil establecer supatrimonio pues muchas veces era motivo de su aumento el incumplimiento de cláusulas,ya no solo en su país natal, pues sus padres habían hecho lo mismo que suabuelo por toda Latinoamérica. Rodríguez Extremeño por su parte era un sobrinonieto de aquel ingeniero de obras públicas que a duras penas había seguido elcamino de su tio abuelo. Alfredo Lobo era el mayordomo de la familia, elempleado más brillante de la empresa que había ascendido hasta la cordialidadfamiliar, al mayordomo que habían dejado sentarse a la mesa y al que, inclusodejaban dar consejos de como mejor coger y conservar sus cubiertos. Federicoempezó a plantearse la idea de que la carta había sido enviada por el propioLobo para impulsar su despido. Tenía una cena benéfica en media hora y no pudoestar a solas con sus conjeturas por más tiempo.  Apagó el ordenador y olvidó borrar la cartacomo había decido otorgándole en un principio la calidad de una broma casigraciosa.

Función de la escritura

Ante el lema de este blog, he encontrado un escrito de Cite Amede Benengeli (¿ustedes entienden, verdad?), quien mandó esta carta a unos empresarios con la que podremos valorar el tema de una escritura para nada dirigida por el mercado, por ningún mercado. Va por ustedes:

 

Estimados enemigos:

Apremiado por una situación rayana a la miseria, perseguido por deudas y amenazas de embargos sobre los poquisimos bienes que me restan, traicionado y humillado mi honor y sentido proletario con el despido totalmente injustificado que sus malditas leyes y ambiciones burguesas sobre mis espaldas han cargado con todo rigor y peso. Me veo obligado a exigirles tan solo lo que es justo: lo que para ustedes se supone que es justo, pues en nuetra situación miserable y desesperada el proletariado solo podría pagar con vuestra existencia su propia justicia, esto es: la última semana contada con cuatro dias de trabajo distribuidos de la siguiente manera de jueves a viernes de 5 al cierrey de sabado a domingo de diez a tres y de seis a cierre, además las vacaciones ofrecidas de las que no pude disfrutar, ni podría haber disfrutado tan atropellado como estaba mi honor y sentido proletario, que sería una semana en vaciones de acuerdo al proceso que establezcan las leyes para los trabajos remunerados por horas.

 

Se despide en un grito de auxilio,

 

Cite Amedi Benengeli.

 

La traducción en inglés tampoco tiene desperdicio.

Dear Sir/Madam,

I am writing to explain that I have been in a miserable situation, just poverty, I had debts and liens over my few goods. I felt betrayed and humiliated and I have been treated as proletariat because I have been unfairly dismissed by your dam laws and your bourgeois ambitions.

I must have to demand what is just my right: what you think that is fair but living hopeless and miserable situation, the proletariat only can pay our own righteousness, which is as follows: the last week with four working days, they are distributed- Thursday and Friday from 5 to the closure and Saturdays and Sundays from 10 to 3 and from 6 to the closure, besides the offered holidays that I could not enjoy. It would be a week of vacation according to the procedure established by law for hourly-paid jobs.

A cry for help,

Yours faithfully,

Cite Amede Benengeli. 

DESPISTE Y VIDEOJUEGOS: MERCADO Y MERCADILLOS

Vuelvo a estos escritos vapuleado por las consideraciones deJorge Riechmann sobre lo expuesto en mi anterior escrito. En concreto dijo que le parecía un poco despistado y que me tenían quedecir que el verdadero negocio no está en el cine, está en los videojuegos. Lo deun poco despistado es verdad joder. Ahora estoy trabajando en la cocina de unhotel y ya he roto, por despiste, una escalera y un aparato para pedir lasordenes, mientras estaba limpiando. Lo de que el verdadero negocio está en losvideojuegos no lo tengo tan claro. En el fondo hay algo más que dos tíosdándose cabezazos en esto. Lo que yo intento decir es que el concepto de poesíasocial, o más bien, de literatura social, es como el concepto de colorcoloreado, algo puramente redundante, aunque se utiliza de manera muy definidano sólo por la crítica, suponiendo que eso exista todavía, sino por algo quepodríamos llamar opinión pública, y es el de una poesía que rompe habla de losdesfavorecidos que se ofrece a modo de caridad a los más débiles. En sí, eseconcepto no puede existir por lo redundante y solo desde una consideraciónclasista foránea, ya sea la crítica o la opinión pública, convierte eseconcepto en un ente formado por consideraciones paradigmáticas de beneficenciapara todos los aspectos de la sociedad. Dicho de otra manera: la sociedad, a midespistado juicio, claro, (Apuntes para un poema: Una prostituta de la razón learañó la cara con verdades evidentes que él tenía que vestir como a sus vergüenzaspara que no le despidieran, la hoja de  Nicanorparra nunca escondió sus acojonantes cojones) no creo que pueda constituiruna producción ideológica concreta catalogada como punto inflexivo de acciónrevolucionaria. Sería muy fácil, ¿no?. En los escritos de Antonio Origuela alrespecto creo recordar que venía a decir que había que escribir poemas como loscocteles molotov en las manifestaciones antiglobalización. No tengo muy clarosi quería decir que teníamos que pedirle a policías secretas que nosescribieran poemas o qué, pero en cualquier caso venía a decir que el conceptode escritor en el capitalismo era un concepto traidor porque el capitalismoestandariza esa figura haciendo de él una especie de funcionario de surealidad. En ese sentido quiero decir que no sino es posible una poesía sociales inevitable que los poetas sean sociales y como tales comerciales. Y portanto desde lo comerciado se puede ser social. Ahora vienen las diferencias conJorge. Si es posible la creación de mercados a ex puertas de un Mercado comorealidad histórica en ese sentido sería posible que la editorial Baile del Solperteneciera a una realidad diferente que las editoriales Visor, Hiperión o Tusquest,a su vez estas estarían en bloques diferentes al Grupo Prisa, Globomedia o Recoletos, pero yo creo tengo que creer queno, y de verdad que me gustaría que hubiera algo que no he tomado en cuenta cómoponerle el seguro correctamente a la escalera o no meter la escoba con tantafuerza por debajo de un mueble hasta arrancar un cable, pero me parece que no.Comentaba Belén Gopegui en un homenaje a Javier Egea que se realizó en laUniversidad Autónoma de Madrid hace unos años a una pregunta de Felipe Alcárazque en la presentación de su novela más radical, Lo real en el Laboratorio, unacasa ocupa del Lavapiés, la gente le reprochaba que dijera las cosas que decíay luego publicara en Anagrama existiendo editoriales subversivas como Virus  en las que se podía verter su discurso como unarma, ella reconocía que se lo vendía a la buena conciencia socialdemócrata (locierto es que Virus tiene más libros de cómo cultivar marihuana que denarrativa, pero bueno) convirtiéndose de alguna manera en la voz de la socialdemocracia. Se reconocía socialdemócrata, delante del diputado más antiguo delpartido comunista y de izquierda unida que nunca fue otra cosa no ya comoescritor sino como político.  Yo sigocreyendo que el mercado es una instancia histórica que nos ha comprado primeroy antes, que ha hecho imposible el mundo y el amor, con el que es necesarioenfrentarse y decirle estás acabado muchacho, pero desde la sensatez, desde elsentido común:

POÉTICA FRENTE AL DESASTRE

 

se han agotado

los sueños

ya sólo  

queda

el sentido común

EN TORNO AL CONCEPTO DE POETA SOCIAL: GLORIA FUERTES Y JORGE RIECHMANN.

La aparición en el panorama literario de Jorge Riechman, talcomo ha aparecido desde hace algunos años, protagonizando el movimiento de lapoesía de la conciencia,( a mí, qué quieres que te diga, sin minusvalorar albueno de Jorge, Isabel Pérez Montalbán me parece mucho mejor y que debiera sermucha más protagonista) establece de nuevo la aparición de un poeta social.Queda lejos el calado social y comercial de Gloria Fuertes y sin embargo hayalgo que los une. Si Gloria se forjó entre libros de niños como una poeta queentendía que la clave de la poesía estaba en el juego de la lengua, trabajadaunas décadas atrás de cuando ella empezó por los ismos, abandono esa disciplinade galimatías a favor de volcar su corazón en lo que le dolía. El terreno clarono es el mismo, Jorge se ha ganado su posición de poeta social a base de untrabajo duro de conciencia, colectando a veces hiperrealista, a vecesmisceláneas, pero siempre cerebrales formas de protesta. El tiempo no es elmismo y la adquisición de una cultura media superior por parte de las nuevasgeneraciones de clases trabajadoras no le hacen ciertamente un poeta queescriba para entendidos o para la inmensa minoría de convencidos. Más bienbusca a ese joven o esa joven que ha pasado por una educación obligatoria hastalos dieciséis en instituciones educativas de barrios como Vallecas, el Zaidín oAlaquás, donde el interés por la poesía se puede dar y se da en generaciones dehijos más que de padres, ciertamente con un gusto más refinado y con una seriede categorías estéticas, que atisban el sortilegio literario al descifrar quelas verdades expuestas de lo poético en los poemas de Jorge coinciden a su vezcon los intereses, preocupaciones, incertidumbres, es decir, con el imaginariode su clase social. Gloria Fuertes que sacrificó lo hábil a favor de loemocionante, que al igual que Jorge no abandonó un sesgo espiritualistacristiano si este le valía para decir lo que quería decir, para emocionar conmás fuerza y a más gente, (a caballo regalado, ¿verdad?) era una poetacompletamente comprensible, incluso para esa España del franquismo y de losaños setenta y alguno de los ochenta, que contaba con un número desorbitado deanalfabetos sobre todo entre las mujeres de la misma generación que Gloria y alas que, no me hace falta una labor de rigurosa investigación, tenía en muchaconsideración. Jorge falla sin embargo en que es un poeta social dentro deldesagradable y reducido círculo de lo académico, sus dos carreras, sudoctorado, sus trabajos de investigación, en fin su envidiable sapiencia ymérito, más siendo un chico que creció en un barrio obrero (nivel estudiosdesde luego reducido y seguro desagradable entre sus antiguos vecinos y compañeros de pupitre) me parece que hapesado más en ese protagonismo o en la incursión de antologías muycomercializadas, que es a lo que voy, como la que hizo para Tusquest AndrésSoria Olmedo, más digo, que por su propia poesía.  Gloria sin embargo no, Gloria vendía y punto,y hasta aquí producía una alteración en modo y volumen con los poetas quetambién hoy hacen poesía para que también se venda. Los 25.000 ejemplaresvendidos en todo el mundo del libro Habitaciones Separadas de Luis GarcíaMontero de los que alardeaba Chus Visor en un coloquio en el centro de poesíaJosé Hierro de Getafe, se quedan en nada con el número desorbitado deediciones, ediciones y ediciones que los infantes de países de lengua hispanahan manejado, manejan y manejarán de las poesía infantiles de Gloria Fuertes,que le servían a la madrileña para vivir de sus escritos y establecersecómodamente en una posición elevada y alejada de sillones académicos, desdedonde disparar su poesía militante. Digo por tanto, que hay que tener cuidadocon discurso antimercado, que en sí mismo es un discurso antirreal, para todala literatura e incluso hasta para la poesía, poseyendo la conciencia de que siel capitalismo deja que se escriban novelas o sonetos, no es ni determinante queeso vaya unido al espíritu del buen burgués, sino porque ese material devieneen comercializable. La palabra en forma de arte en nuestro días no es más queun foco que apunta a donde está el verdadero negocio: en el cine. Es curiosoque a un poeta al que nadie se atrevería a llamar social como es Pere Gimferrerse le escape el deseo mundano de haber querido ser cineasta, antes que poeta, yasí mismo que ese espíritu funcione también y tenga tanto éxito con su poesía, tan intima, tan poco social y a la vez tan cinéfila. Porque así mismo convendría también asumir que el motor de la escriturabajo el capitalismo es la ambición, cadena de un sistema que también se rompecuando alguien honrado quiere hacer negocio honradamente con lo dice como hizoGloria Fuertes.    

sin titulo

Entre este y el mundo otro

se distingue tan solo una cuestión

que jamás a ser resuelta llega.

Pues muy pocos labios han dicho

que la muerte una certeza sea.

Algunos engañarse quieren

con los cantos de las sirenas;

amores de marineros

que varan en las arenas.

Entre este mundo y el otro

solo una pregunta cuenta.

El sueño al cabo lo es todo,

ellos vendrán a tu vera.

 

POETA: Ana, ¿qué dicen esas voces?, ¿Me estoy muriendo, Ana?.

ANA: Calla, tienes mucha fiebre y los medicamentos que el doctor O´Neill te ha recetado son alucinógenos, no hagas caso.

POETA: Léeme algo Ana, léemelo. ¿Vendimos acaso todos los libros?, ¿Ninguno queda?.

ANA: Por mi todos, pero el librero no quería tus ensayos políticos, aunque no creo que te sienten bien.

POETA: Y un poema, no recuerdas ningún poema de los que te escribí, alguno habrá que recuerdes y que quieras recitarme.

ANA: Que quiera no, pero si alguno recuerdo …¿Por qué no te duermes?.

POETA: Recítamelo, Ana, recítamelos.

ANA: No quiero eran muy tristes.

POETA: Por favor Ana, me duele mucho.

 

La historia COMIENZA siete años antes en un sueño de Ana cuando soñaba que vivía en Berlín y que el río que lo cruzaba era el Tajo, no está muy claro porque el tajo es un orificio en cualquier sitio y el surrealismo una canción que no ha sido cantada. ¿Participaremos nosotros acaso de la idea de política que tienen los poderosos? ¿Acaso mi amor no sea otro que el Antonio Gala me cuenta?.  Solo quiero un poco de indisciplina en este férreo sentir acaso de una tierna verdad no dicha, acaso alguien quiera hablar de palabras llenas de colores inquietos preludios de caballos muertos que en la jornada veintitrés esconden también el parásito del ojos que encuentra una canción que otro ha dicho y otro, y a la vez otro, y todo queda computado en un aciago calendario de circo infinito con payasos y flores que destilan agua lanzada en orquestas de agua azul lagos de amor antiguo que perpetran la poesía. Estaba hablando de Ana, y de su sueño, no se de mi muerte.

 

Londres es una ciudad fría, parís es una ciudad fría, berlín es una ciudad fría, Bucarest posee ese río que es como un hielo firmado de mariposas. Po,Po, Po, conoces el poema del río de Eliot, lo has leído de noche cuando no te importaba ya mucho que sus palabras se refirieran a la religión o a todas las cosas que has conocido despacio y con miedo, como se conocen las cosas que no quieran saberse y sin embargo, tú las necesitas.

 

 

GORA ETA, MAN QUE PIERDA

El mundo mediatico progresista se mantenía desde hace unos meses expectante...la desaparición de la banda terrorista, el comunicado, los empresarios que ya no pagan el impuesto revolucionario, la condena de la violencia de la izquierda abertxale ect.... El Mundo y el resto de la prensa autodenominada liberal que si tregua trampa que si faisan que si cochos en vinagre. Y en esto un musculado Aznar al que le dan un doctor honoris causa(Por dios que alguien le deje volver a su trabajo que necesitamos a ese inspector de Hacienda tambien) reclama la derrota de la banda.

A todos nos preocupa el asesinato, que se bambolee y se convierta en el tema mas recurrente de portada de toda la democracia parece que va incluido. Algunas veces se ha llamado a no hacer publicidad de la banda, paso de largo el consejo siempre. Todos los periodistas se han dedicado en este periodo de la historia espanola a inflarla. Lo cierto es que se ha convertido por su efectividad en el grupo marxista leninista de mayor calado mediatico. Son comunistas los etarras?, Que convierte a una persona en comunista sus acciones o sus ideas? Existe realmente una diferencia en tal?. Podriamos argumentar con textos clasicos que no; como por ejemplo los escritos de Troski al respecto del terrorismo o la mediatiaciones de Lenin ante la ejecucion de su hermano. Lo cierto es que mas importante de si son o no comunistas los etarras, es que al sistema les interesa en sobremanera que lo sean. La izquierda abertzale ha logrado con trabajo, sufrimiento y lucha un lugar aventajado en el panorama decadente de la izquierda no solo en el estado espannol sino en todo el marco europeo. Su proscripcion han sido favores politicos acumulados por el PP y el PSOE que le tocara pagar. Desde luego la lucha armada no ha ayudado en nada a la instauracion de una patria vasca socialista, pero, y desde luego es lo que mas debe temer el estado, su desaparicion por necesaria logica deberia aventajar la lucha por esa instauracion. De lo contrario, tal y como propugna el establisment mediatico, es decir, que con la desaparicion de la banda desaparecen tambien las expectivas legitimas, en este caso del pueblo vasco, pero de cualquier pueblo, implica que la lucha armada es necesaria para la aplicacion del socialismo. Desde luego en el marco de la guerra de vietnam o de la revolucion rusa era asi, pero ha llovido mucho desde aquello, y el lema de martiniano "trincheras de ideas valen mas que trincheras de piedras" o la frase de Raul Castro "valen mas frijoles que cannones" se impone cuando Jose Bono declaraba, por ejemplo, que era dificil encontrar las listas abetzales porque estas muchas veces se escondian en clubes gastronomicos. La relatividad de la nacion espannola es la relatividad de una historia compartida al norte de africa y al sur de los pirineos. Esa region que los fenicios bautizaron con el nombre de una region del caucaso, Esperides, porque su paisaje se lo recordaba puede ser para el futuro como aclamaba Cervantes en su Numancia una feliz y sonnada union (que todo cabe en un mundo sin hambre), o una separacion secular alentada desde luego por el imperialismo y la lucha de clases en esta fase de la historia. En cualquier caso las afirmaciones del sector abertzale son contundentes: la instauracion en el pais vasco de la Constitucion de 1978 no es democratica sencillamente porque fue la unica, por entonces region, que la rechazo. De nada le sirve a los constitucionalista o espannolistas argumentar que la comunidad autonoma del pais vasco tiene mas competencias que cualquier otra comarca del mundo porque sencillamente la instauracion de esa ley se hizo contra lo que los vascos habian votado y la legislacion internacional, la declaracion universal de los derechos humanos, como Lenin si, reconoce el derecho de autodeterminacion de los pueblos. Resulta bochornoso oir una y otra vez por todos lados que eso del derecho de autodeterminacion en la declaracion UNIVERSAL de los derechos humanos es solo para las republicas africanas, porque esa argumentacion implica que quien la dice esta en contra de la declaracion UNIVERSAL de los derechos humanos al declarar parcial uno cualquiera de sus enunciados.

En cualquier caso la desaparicion de la banda armada ya sea por la derrota policial o por el viraje politico de batasuna o por la crisis o por lo que sea es tambien la desaparicion de una mas de las herencias del franquismo que una a una la izquierda debe apartar en el camino de la libertad y la paz de los pueblos, y mientras sea necesario (es decir mientras los medios de produccion no pertenezcan al colectivo de los trabajadores) tambien, tambien, de la guerra entre clases.   

BURNT NORTON

Aqui va una traduccion libre y sin acentos ni en~es de Los cuatro cuartetos de TS. Eliot se ira completando y mejorando con vuestros consejos y con el tiempo. Primer fragmento.

 

 

NORTON QUEMADO

 

Tiempo pasado y tiempo futuro

estan tal vez presentes en el futuro,

y el tiempo futuro contendido en el pasado. 

Si todo tiempo esta eternamente presente

todo tiempo es tambien irredimiable.

Lo que pudo haber sido es una abstraccion

permaneciendo una perpetua posibilidad

solo en un mundo de especulacion.

Lo que pudo haber sido y lo que fue

se proyectan hacia un fin, el cual es siempre presente.

Huellas del eco en la memoria bajo el sendero que no elegimos

hacia la puerta que jamas abrimos

dentro del jardin de la rosa. Mis palabras

resuenan en tu mente.

                              Pero con que proposito

ultraja el polvo en el cuenco de las hojas de la rosa.

No lo se.

           Otros ecos

habitan el jardin Lo seguiremos?

Rapido, dijo el pajaro, halladlo, halladlo,

a la vuelta de la esquina. Atraves de la primera puerta,

dentro de nuestro primer mundo. Le seguiremos nosotros 

la decepcion de la verdad?. Dentro de nuestro primer mundo.

Alli ellas fueron, dignificadas, invisibles,

moviendose sin presion por encima de las hojas muertas,

en el calor del oto;o, a traves del aire vibrante,

y el pajaro llamo, como en respuesta

a la inaudible musica escondida en los arbustos

y del invisible ojo de la luz cruzado, por las rosas

tuvieron la vision de las flores que miraban.

Alli fueron nuestras invitados, aceptados y aceptando.

Asi nos movemos, y ellos, en un formal paternalismo,

a lo largo de vacia callejuelas, dentro del circulo de la caja,

bajando la vista hacia el estanque drenado.

Seco el estanque, seco concretamente, edad cobriza,

y el estanque se lleno con agua mas alla de luz del sol,

y de las flores de loto, quedamente, quedamente

la superficie brillo mas alla del corazon de la luz

y ellos estuvieron con nosotros, reflejado en el estanque.

Despues una nube paso y el estanque fue vaciado.

Ve, dijo el pajaro, por las hojas de las se llenaron de ni;os

de la mano en algarabia, contagiando la risa.

Ve, ve, ve dijo el pajaro: la especie humana

no puede soportar demasiada realidad.

Tiempo pasado y tiempo futuro

lo que pudo haber sido y lo que fue

se proyectan hacia un mismo fin,

el cual siempre es presente.

 

II

 

Ajo y zafiros en el barro

coaugulan cobijadas en las ondas

de los troncos de los arboles.

El trino telegrafico en la sangre

canta las circatrices invertebradas

que braman guerras ya lejanas

                              y olvidadas.

La danza entre la arteria,

la circulacion del liquido linfatico

son figuradas en una vandada

de estrellas ascendiendo en verano

al arbol.

Nos movemos encima de ese arbol que se mueve en la luz sobre la hoja imaginada que oimos sobre el suelo empapado.

Debajo, el sabueso y el jabali

perseguido primero por su padre

pero reconcilidado entre las estrellas.

Hasta el ultimo punto de este tornante mundo. Nada encarnado ni desencarnado; nada desde o hasta, en el ultimo punto, alli esta el baila

la danza pero nada la detiene, sin movimiento. Y nada llama donde pasado y futuro estan guardados.

Ningun movimiento desde o hacia, nada asciende ni se inclina.

Excepto para el punto, el ultimo punto donde no habria danza y donde solo su danza habria.

 

Y no puedo decir, cuan largo, para eso estoy en el tiempo***

La libertad interior desde el deseo practico, la ralizacion desde la accion y sufrimietno, realiza desde el interio y fuera la convulsion, todavia rodeada por la gracia del sentido, una blanca luz estatica y moviendose.

 

 

 

 

PATRIA

A Alfonso Sastre

 

"Dejadme llorar horas, dias, siglos, edades ciegas"

                                              Pablo Neruda

 

 

Tambien se de quien cambio sombra por la luz

y el gris amargo de la vida por la utopia:

se bien que hay quien puso centenas de estrellas

en el monte y se 

de quien no giro la cara cuando su sagrado

deber como el faro de alejandria le llamaba

 

no es este nuestro caso, amigos,

contemplemos pues con odio

las cenizas de la patria 

lloremos

pues nada hemos sido

y acaso nada seremos restos de suen~os encadenados

a una carne prometeica que sabe amar

y beber te caliente en las ma~anas de enero

LA LUZ DEL DESENCANTO

Cuando en algún país latinoamericano algún gobierno nacionaliza determinados
sectores vitales para la economía de ese país, se produce una reacción, se produce
una agresión de parte de los desposeídos justamente que pertenecen a los pueblos,
tratan de desestabilizar a los gobiernos que han nacionalizado los bienes, de frenar
su anhelo, no sólo de independencia política sino también de independencia
económica que es un paso dentro de ese proceso de democracia en profundidad,
de democracia política y de democracia económica. Bien pueden hablar de eso
Venezuela y México. Y también pueden hablar los chilenos. Esa fue la razón
profunda de la gran tragedia chilena."

                    Felipe Gonzalez, Mayo de 1976.

Tal vez no sepas que el ayer te rocía las manos
con palabras que fueron fuego, ahora humo,
y te deja amanecer en descampados arrasados

también por palabras que fueron yo quiero contarte
la historia de las almas perdidas,
un cálculo milimétrico de amor desauciado en escarmiento
o tal vez lo que vuelva como un pájaro con una rama
al despertar de una canción de invierno también se ejerce dignidad
y fatuos fuegos de ahora desatentos.

La memoria es terca, a veces, se equivoca,
pero algo queda lejos de una situación sin enfermos, perdidas palabras, cuerpos perdidos
que son hallados en la luz de una muerta catedral de amaneceres:
tal vez ahora quieras cansarte con azul y espejo
e ir a la calle con tu mejor sonrisa a vender puñales
porque también se ejerce el planeta
en un ejercicio vivo de esperanza y miedo

EDUCACIÓN, FILOSOFÍA Y DERECHO, UNA ADVERTENCIA SOCIOLÓGICA.


"Artículo 27.
1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.
3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
4. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.
5. Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes.
6. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.
7. Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la Ley establezca.
8. Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las Leyes.
9. Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la Ley establezca.
10. Se reconoce la autonomía de las Universidades en los términos que la Ley establezca.

Una tormenta sacude estos días también tormentosos el griterío mediático con respecto al papel que juega el sistema educativo en la transformación de, ni más ni menos, el modo de producción económica del país: pasar del ladrillo y los créditos santander para petroleros extranjeros a ser un país de innovación tecnológica. Pero el papel que juega una institución educativa en una sociedad como la nuestra es mucho más ambiguo que el que pueda detentar  otras instituciones como la policía, aunque bajo nuestra tesis coincidirían de manera sigilosa e invisibilizada para defender los privilegios de las clases dominantes en este limitado estado de derecho. La primera pregunta que nos haremos será la de encontrar la relación entre la clases sociales y la escolarización. Segun la visión Erik Orin Wright la posición social en la actualidad estaría unida al lugar que ocupa en el modo de producción el cabeza de familia, por qué no olvidemos que al tratar el tema del sistema educativo, sea en su fase que sea, el educando no tiene en tal que sí una posición de clase concreta sino que esta estaría retribuida bien por su familia, bien por la institución que lo avale como estudiante desde una beca del Ministerio hasta una ayuda caritativa del opus dei o los legionarios de cristo. Un estudio adaptado (tal vez algo desfasado es de 1992) al caso español, y concretamente al madrileño, fue realizado por J.J. González en su Clases sociales, estudio comparado de España y la Comunidad de Madrid, vendría a decir que si dividiésemos a la manera de Wright la estructura social en España quedaría de la siguiente manera: un 27% lo constituiría la clase propietaria: empresarios y pequeña burguesía, un 16,6% la clase media: directivos, supervisores, empleado expertos... y un 55,7% la clase trabajadora: mano de obra cualificada y no cualificada. A pesar de la extensión de la escolaridad la desigualdad en la oportunidades educativas se ha mantenido estables, según los censos del 1991ca 1981 sólo el 14% de los hijos de los trabajadores manuales terminaron sus estudios superiores frente al 70% de los hijos de clase profesional alta. La causa y consecuencia de esto es que a los futuros proletarios se les asesta un cuerpo de ideas burguesas simples, mientras que los futuros burgueses aprenden, a través de toda una serie de aprendizajes apropiados a convertirse en interpretes, en actores e improvisadores de la ideología burguesa. La práctica de la segregación en la secundaria es ya de hecho una regla escrita en todos los institutos públicos. La escuela es una institución cultural que favorece a determinados grupos sociales ya que fue, en un principio, concebida para esos grupos y más tarde se ha ido incorporando el resto de la población entre los seis y diciséis años. Así es que el papel que la administración intenta dar a la institución educativa del país como parte primordial del rescate económico no es más que el velado anuncio de que el sistema educativo debe seleccionar a los mejores y no integrar la sociedad, acentuando la importancia de la educación se conserva un concepto terrorista de la excelencia que crea un modelo clasificador y selectivo.
La historia de la educación en España no es la historia de su pensamiento, el modelo liberal conservador de la Ley Moyano de 1857 es el principio por el que se rigió más que el sistema, el intento del sistema educativo español hasta 1970, descontando, por suspuesto la breve experiencia democrática de la segunda república. Sabemos que hasta 1900 no se crea un primer Ministerio de Instrucción Pública independiente, basándose hasta entonces la formación en el concordato de 1851, la llegada de la segunda república parecería un caso más propio del estudio de expertos en actividades paranormales, sino fuera por la paulatina ascensión de una, acudimos al anglicismo inteligentsia, que afectó desde lo más temprano del siglo XIX primero a militares, después a una baja aristocracia terrateniente y más tarde a un ascendente proletariado mayoritariamente agrícola que dio en 1936 la cifra de dos millones de afiliados a la CNT. Las posibilidades revolucionarias de una alfabetización de las masas con los últimos métodos de la ILE o de la Escuela Nueva de Ferrer i Guardia donde el trabajo era el eje de la actividad metodológica de la enseñanza quedaron truncadas por el fascismo, no siendo hasta 1970 cuando se cambia la lógica liberal conservadora que supone el continuismo de la Ley Moyano haciendo práctica de una moral meritocrática y una vaga espiritualidad machista y católica. Es en 1964 cuando se amplia el periodo de escolarización obligatoria hasta los 14 años, un año después de la promulgación del primer plan de desarrollo, y en 1969 cuando se abre la experiencia del Libro Blanco, no obstante, en un contexto donde la Iglesia con bastante más atribuciones humanas que divinas se sirvió de este experimento para cubrir buena parte de las nuevas demandas, como podía ser la creación de preescolar. Sin embargo, llega la LGE en 1970, la ley Villar-Palasí, que al igual que toda la enseñaza franquista mantiene la discriminación de orgen sometiendo al alumnado a un doble sistema académico, se crean dos bachilleratos uno de letras y otro de ciencias y la obligatoriedad de un graduado escolar para acudir a estos mismos. Después con la democracia nació una nación moderna pero a destiempo, los primeros gobiernos democráticos tuvieron que hacer frente a numerosos deficits que la universalización de la eduación obligatoria y la defensa del artículo 27 de la CE imponían. Sólo el primer gobierno socialista contó con dos leyes de educación LODE de 1985 y la LOGSE 1990, intentaron abrir un sistema de integración social en un contexto de federalización autonómica del estado y abrieron la veda de la mercantilización de la educación mediante la sustenciación de un sistema público, privado y concertado. El desarrollo económico producido en los años noventa fruto de la incursión de España en la UE, las olimpiadas de Barcelona, ect...incluyeron en este sistema un elemento neutral en desarrollo de una educación para la clase dominante: actualmente sólo el 10% de los hijos de los inmigrantes cursan estudios en centros privados o concertados mientras que el 90% lo hacen en centros públicos. La democracia ha vivido hasta dos leyes orgánicas más de educación y la posición de España en el furgón de cola de los resultados entorno a educación en los informes de la OCDE, así como el aumento del fracaso escolar parecen males endémicos que no encuentran más respuesta que el paro o la deforestación.
La filosofía por su parte ha sufrido un proceso de menguación y transmutación en el curriculum de las enseñanzas obligatorias y secundarias, siendo transigida de forma edulcorada por asignaturas como Ética siempre inspirada en Ética para Amador pero no para Nicómano o Educación para la Ciudanía induciendo tendenciosamente los más generales criterios de percepción en función de los cuales se construye cada vez más exclusivamente un mapa de pensamiento del que quedan progresivamente apartadas las propuestas más rigurosas, más inconformes, más radicales, o aquellas que simplemente discurren desentendidas del gusto domesticado de un idealismo bienintencionado a la vez que cínico que no puede pese a todo tapar la evidencia de que el cumplimiento del artículo 27 de la CE, y en general todo el proyecto del Estado de Derecho, es imposible bajo condiciones capitalistas de producción.  

LA LITERATURA COMO NECESIDAD FRENTE A LA NECESIDAD COMO LITERATURA.

Pacientes lectores, os aviso de que tras un largo silencio tengo entre manos una palabritas sobre Juan Blanco ya que aunque no encontrado ningún escrito suyo hay un artículo publicado en una revista de filosofía que bien me puede servir para escribir un semblante. Bueno, dejémonos de segundas partes de la Galatea y vayamos al título sobre el que me parece necesario reflexionar. Marx comienza el capital diciendo:
" La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de produccióncapitalista se presenta como un "enorme cúmulo de mercancías" y la mercancía individual como la forma elemental de esa riqueza. Nuestra investigación, por consiguiente, se inicia con el análisis de la mercancía.
La mercancía es, en primer lugar, un objeto exterior, una cosa quemerced a sus propiedades satisface necesidades humanas del tipo quefueran. La naturaleza de esas necesidades, el que se originen, porejemplo, en el estómago o en la fantasía, en nada modifica el problema." Marx en este primer momento aplicaba una perspectiva que recuerda al punto de vista conductista de una novela, como si no necesitasemos saber por qué mató el asesino de la novela negra o por qué robó pan, y no lo pidió, Jean Valjean  en aquel primer crimen que lo llevó a la cárcel. Lo que revela Marx es, precisamente, que en el régimen capitalista la necesidad es un polo magnético por el que se ven envueltos las relaciones humanas. Describir un tipo de discurso artístico antisistema es caer, bajo nuestra tesis, en una pescadilla que se muerde la cola, porque insistimos en qué TODO LO QUÉ NO ES REALISMO SOCIALISTA ES POR QUÉ ES FANTASISMO FASCISTA. Podríamos llegar a pensar que una novela realista de Elvira Lindo centrada en las miserias personales de un personaje con un pasado sórdido y con un trabajo, y en general un presente, insoportable que la sumergen en ese pasado es menos fascista que un anuncio de cocacola, pero seguramente ninguno se libra de formar parte de estos dos extremos. En el anuncio de cocacola la fantasía es vendida como forma de volvernos adictos a un potingue insano y empalagoso que no quita la sed pero sí el sueño y en la novela de Elvira Lindo la practicidad de la reflexión es acorralada por un sentido de lo esperpéntico en el que ya se ha perdido la fuerza transformadora de las últimas obras de Valle.

HOY ES EL REY DEL DISFRAZ.

El presente es un monarca disfrazado,
sin desfile, ni deslumbrando séquito,
pasamos por él a pesar de sus ojos;
que miran de forma tan común y simple.

Untado viene el féretro solemne
del ayer, pálido y muerto.
Atraviesa atestada y fantasmagórica la muchedumbre,
que jamás escucha su regio paso.


Los minutos del tiempo - una ducha de oro,
son dispersados por su orden;
más rico que caída de su mano generosa.


En el mercado ocupado,
donde los pies agitados del comercio impaciente
controlado de un lado a otro,
los hombres cuentan sus beneficios
y agarran su oro, pero los momentos
- desatendidos se van.

Los verdaderos sabios son  aquellos que conocen
el paso inanunciado de este rey;
que cuenta cada hora con su verdugón o infortunio
algo sagrado y solemne.

Los que transcriben en su escritorio de horas que pasan
algún registro para ser llevado encima;
los que dotan los momentos con el poder vivo,
y transcriben los legados del amor.

                FRANCES HARPER

VO: Today is a monarch in disguise,
with no pageant nor dazzling train,
we pass him by with regardless eyes;
he looks so common and plain.

Anointed he comes from the solemn bier
of yesterday, pale and dead.
He walks mid the crowded haunts of men,
but they hear not his regal tread.

The minutes of time- a golden shower,
are scattered by his command;
Richer than fall from his bountiful hand.

In the busy mart, where the restless feet
of eager trade run to and fro,
men count their gains and clutch their gold,
but the moments -unheeded they go.

The truly wise are they who know
the unheralded step of this king;
Who count each hour with its weal or woe
a sacred and solemn thing.

Who write on the desk of the passing hour
some record to be borne above;
Who endow the moments with living power,
and transcribe them with deeds of love.

POEMAS

Tal vez te resulte extraño que te despierte,
                                           amor, a altas horas,
horas tranquilas que anuncian el mar y el decivelio
oculto de los gritos sin pan de nuestra tierra.

Tal vez, amor, quiera decirte que la garganta
no es entramado de músculos, huesos y arterias
sino la copa de la sed de la poesía.

Cuando injuria la luz en la tristeza
tus cabellos se hacen inútles, inútiles
la perla y la piel que con el frío hacen morir
rosas de invernadero y mendigos europeos.

La madrugada avanza también como los gatos,
y como los gatos conoce el sigilo y la crueldad

Hemos pasado, amor, noches en vela
enseñando las cartas marcadas de la clase media,
esa erótica sesión de naipes cabizbajos
que devuelven caricias y cariños fagotizados
                                                     por la cultura de ocasión,
porque alguien siempre te ha dicho
que te ama imitando a Gary Cooper,
y alguien tira piedras a los gendarmes
                                          imitando a James Dean,
y es extraña la felicidad sin cocacola.

Tal vez quiera pedirte, mon amour, hipócrita lector,
que por dios o por el dinero o por lo que más quieras
que este poema no te guste.



II

Preguntadle qué es poesía al loco
que recita el manifiesto comunista
en una reunión del departamento
de recursos humanos de una multinacional,
al que, en la entrega del premio de poesía
generación del veintisiete, lee un poema de Pemán

Pero al que se levanta por la mañanas a escribir los versos
oscuros de la fibra óptica en una mina de coltán,
a la que escribe sonetos de amor oscuro
                                    durmiendo en un portal,
al preso que corta sus venas con un verso de cristal
a esos, a esos, dejadlos en paz.

LA LÍRICA COMO LIBERTAD

Una metáfora radical construye los poemas de Alberto García-Teresa en su libro Hay que comerse el mundo a dentelladas: la muerte es una forma de vida. Pero este tema, que no lema, se ve poblado de adversidades ante una reestructuración determinada de lo real en la mirada del poeta. “Hay que acariciar la vida a dentelladas”, el uso de la antítesis, en el verso treinta y uno del primer poema, revela algo más que un uso propiamente literario, invirtiendo en términos poéticos el discurso político, y viceversa.  Cabría preguntarse por qué escriben poesía los que seguramente deberían estar dando la matraca en alguna manifa o pegando carteles ante su propia y demostrada indignación, nada poética. No es que el texto sea el primer paso, sino que da un paso más allá; libros como el de Alberto García-Teresa, o como los del resto de lo que se ha dado a llamar –de manera molesta para el convencimiento literario, más que dominante, propio de la clase media– poesía crítica[1], establecen un principio que entronca con la mismísima naturaleza catárquica del discurso en Aristóteles, pasando por la ejemplaridad cervantina, y deteniéndose en la más cercana idea de Brecht de qué toda obra que nos aleje de la realidad, se acerca, quiérase o no, al “fantasismo fascista”; y que, en suma, viene a proponer un discurso poético alineado estética y moralmente, como, en nuestra tradición, señalarían las obras de un León Felipe o un Miguel Hernández… Es decir, como un acto de posicionamiento ético ante la realidad. Escribimos por lo mismo que vamos a manifestaciones o, si la ocasión se pinta, reventamos un cajero automático: porque admitimos la literatura como necesidad y no todo lo contrario.

 

… la jornada no tiene nombre.

Es un emborronado pañuelo

que tirarás a la noche

a la papelera de tus sueños…

 

La in-existencia es una de las categorías líricas e ideológicas principales de este libro, porque lo que se deduce, ya desde el título, es una contradicción constante entre la forma de vida occidental, entre la visión posmoderna y la vida vivida por entero (realmente, en sentido estricto), más allá de las constricciones del Capital, sin deudas acumuladas ni esta codicia depredadora, y en términos colectivos. En la página 27,  hay un poema especialmente atronador: “La luz perdida”

 

… Pues sólo un horizonte gris se abre

frente a quienes se saben mercancía,

frente a quienes se siente meros objetos

que generan beneficios ajenos cada día…

 

Versos difíciles para tiempos difíciles. Olvidado queda ya el canto de Víctor Jara, aquello de “cuando voy al trabajo pienso en ti...” Este es tiempo de sueños tirados a la papelera, y de lo único que uno se acuerda cuando va al trabajo es de la esperada y estúpida sonrisita –que se pretende contagiosa– del jefecillo quien chupa nuestro tiempo, mientras llenamos los depósitos con la sangre y la miseria de pueblos enteros.

 

Tiempos en los que tampoco hay justicia poética alguna, y en los que un automóvil no ajusticia a los villanos, no siega sus sonrisas, sino que arrolla tanto a cuerpos sin voz, como o a cuerpos portadores de voces como la que, a lo largo de este libro, se levanta y se declara radicalmente insumisa. Y es entonces cuando (en “Versos para un accidente”, por ejemplo) se abre una puerta, y se vislumbra una tenue luz, y toda la oscuridad, no del poema, sino del mundo, se ilumina: se trata del amor como cura, de ese amor que se produce pese a los chantajes cotidianos de estos días sin amor; un mínimo crepúsculo y una veloz aurora, amor de despedida y contra la oscuridad, como una estrella, como esa estrella. “Cariño dame un beso/ que sea como una estrella, (…) y no como un cometa/ que en el espacio se aleja”. Es la dialéctica del amor y del resplandor, con ciertos tintes platónicos, sí, tal vez, en una poesía que celebra la vida, al son de un verso libre que roza el octosílabo y el ritmo yámbico, como “mester de rebeldía”; un amor que se irá desnudando y metamorfoseando, tomándose las libertades por su mano; así, el amor lésbico del poema la Medusa se produce contra el patriarcado: “es atentado, que será transgredir amorosamente”. O un amor que alcanza y se parapeta en el búnker mismo del amor, pues “en el reducido gran espacio/ de nuestros abrazos,/ seguimos siendo/ libres”.

 

Alberto García-Teresa pertenece a la última hornada de poetas de la conciencia, o poesía crítica, de la que son referentes Jorge Riechmann, Enrique Falcón y Antonio Orihuela, entre otros. Asiduo a los encuentros poéticos de Voces del Extremo, aboga por una poesía de la praxis: “Tiré tú poética al suelo/ y la pisotee con fuerza./ Dejémonos de teorías(…) permitamos que hable (…)tan solo la poesía”. Más allá de la poesía sentida con una turbia premeditación esteticista, la poesía de Alberto García-Teresa es “insumisa y esperanzada”; pues “comerse el mundo a dentelladas” no es triturarlo con una minipimer y servirlo en potitos a mentes infantilizadas. “Porque la vida es lucha/ y la esperanza nuestro puño”. Leamos a este joven poeta, para que se abra la grieta que preludia la flor en el muro; para reactivar nuestros sueños perdidos en la sonrisa forzada del jefecillo que nos espera, mientras llenamos nuestros depósitos. Pero no por rencor, sino sencillamente porque: “Alguien dejó tendidos sobre el aire/ para ti unos versos de amor”.



[1] Con este término inauguró Enrique Falcón la antología Once poetas críticos en la poesía reciente, una nomenclatura desconcertante para una corriente poética practicada con éxito en la actualidad, que no se llama a sí misma social, pero que tendría una rememoración de ese limbo de lo social, como llama Ignacio Echevarría a la novela militante de mediados del siglo XX, y que en el número de Noviembre y diciembre del 2002, de la prestigiosa revista Ínsula, se conviene en llamar poesía de la conciencia. Más allá de una discusión sobre la etiqueta que le queramos poner a “una serie de prácticas estéticas que no se conciben a sí mismas de otro modo que como un posicionamiento moral ante la realidad…” (cita de Araceli Iravedra de un artículo de aquel mismo  número de Ínsula), interesa recalcar cómo la tan kantiana, la tan burguesa idea de crítica aplicada a un discurso, (¿por qué no cántico?) enteramente espiritual arma un revuelo entre los que les gustaría aplicar el término social a este tipo de poesía que practica Alberto García-Teresa, pues el término crítica les resulta incómodo.

AGRADEZCANLE AL INSOMNIO ESTO QUE DIGO

Les debo advertir estimados lectores que el uso del imperfecto para referirse a la literatura y en general al capital semántico, es algo que me dejó en la cabeza Don Ignacio Echevarría cuyas hazañas increibles todavía brotan de la cabeza de algún lugareño que acude a trabajar a ese vaticano de la calle Miguel Yuste que por estos días y espero que por bastante tiempo salen conmigo por el paseo de los tristes de los que vamos a trabajar a Suanzes, yo no trabajo en el país sino en una subcontrata de Iberdrola que está un edicifio más adelante. El trabajo está bien, aunque está visto que no me deja ni dormir, quiero decirles que con esto de hablar de mi me traiciono un poco, traré de explicar por qué. En cualquier caso, agradezcanle al insomnio esto que digo. El uso del impersonal para Ignacio Echevarría suponía la voluntad del crítico literario, en su versión de reseñista, de crear comunidad, nosotros pensamos esto. El problema es arduo porque me parece que deberíamos plantearnos hoy por hoy si es posible crear una comunidad o más bien es necesario establecer una escuela de la que surja esta comunidad. Por lo menos para mi la obra de Belén Gopegui ha supuesto siempre un embido para plantearse otro tipo de cosas casi ajenas a lo literario que se establecían en un discurso comercializado como tal. Con el tiempo me di cuenta de que la labor de la madrileña no era para nada solitaria y que se podía advertir en cierto ámbito de la cultura un replanteamiento de la actividad creadora con muchos puntos en común. ¿Es lo que en una tertulia de la libería Primado de Valencia capitaneado por Belén Gopegui y Eva Fernández llamaron la secta?. En cualquier caso sería una secta de descreidos entre los que destacarían otros nombres como Quique Falcón, Antonio Orihuela, Constantino Bértolo, el propio Ignacio Echevarría o incluso, a veces de manera parcial otras total, la nómina de editoriales como Baile del sol o Caballo de Troya que sin dejarse llevar por la marcha del puritanismo no renuncian a okupar un espacio en el mercado literario.  A lo mejor es cosa de ese mismo mercado que aún en su fase más supuestamente independiente te mete monopolios como el de Agustín Fernánde Mallo, y saca de manera contestaria algunos autores resueltos a hablar de lo que está pasando. 

En cualquier caso el binomio escuela o comunidad supone un asunto que, como suele decir Jorge Riechman que me lo dejaba en el tintero, me lo tengo que pensar.  

 

 

Seguiremos informándonos...   

ES LO QUE MARCA LA DIFERENCIA

Hugo Chavez cada vez se está volviendo más malo. El telediario alerta de su inquietante posición frente a los medios de comunicación: pretende socializarlos, pero en realidad lo que quiere es robarlos, tenemos que entender. El hecho de que la actual directora de informativos de TVE sea la hija de Juan Luis Cebrián fundador de El País y consejero delegado del Grupo Prisa nos muestra muy bien a quién pretende robárselos, tenemos que entender. Es curioso recordar como cuando Zapatero se pone rojo y cobarde alude a los pocos instrumentos que tiene el estado de derecho para alcanzar la justicia social. Pero claro hay deberes ineludibles como la histórica demanda de igualdad entre hombres y mujeres. Señores industriales tienen que poner a alguna mujer en esta mesa, y Botín cual Zeus tronante se saca a su hija no sé si de la frente como Atenea, porque vamos poner a su hija después de esa demanda por parte del primer ministro es lo más parecido que se haya podido ver a poner los cojones en la mesa. Y la igualdad de la mujer sigue, no sólo con apellidos como en las dinastías comunistas de Cuba y Corea del Norte sino, y es lo que marca la diferencia con propiedades y herencia: es lo que marca la diferencia.

ESTE AÑO TAMPOCO HACEMOS LA REVOLUCIÓN: Militantes de UJCE Caceres abandonan la milit

 

Ante la nueva ola represiva, el aumento de los recortes que sufre el proletariado y las escasas alternativas que se plantean, nosotros, un grupo de jóvenes comunistas, miembros de la organización UJCE, de la ciudad de Cáceres hemos acordado lo siguiente:

  1. Abandonaremos dicha organización al considerar que por parte de las diferentes direcciones que durante los últimos años a manejado la política de la UJCE, se ha perdido u olvidado el espíritu revolucionario que toda organización comunista debe de tener.
  1. No queremos ser la pata izquierda del sistema, que valide un modelo reaccionario, fascista y manipulador.
  1. No participaremos en la farsa democrática que impone la constitución, las instituciones monárquicos-fascistas, las elecciones seudo democráticas y los cuerpos represivos del estado.
  1. Seguiremos trabajando por crear una autentica respuesta popular y revolucionaria, con el fin de construir junto con el resto de fuerzas políticas revolucionarias el verdadero socialismo.
  1. A pesar de nuestro abandono militante, apoyaremos y colaboraremos en cualquier actividad que consideremos positiva para la revolución. Tendremos muy presentes a los grupos que recientemente han dejado la militancia en la UJCE con el fin de colaborar y participar en futuros actos.
 

 

Esto no es una noticia, es un comunicado cobarde e inconcreto. No se dan unas razones precisas de por qué, ni de quiénes, sólo de donde son. Eso sí huelen ciertos problemas que nos atañen a todos los comunistas del estado español.

1, Burocratización de la organización UJCE y del resto pero que se hace más evidente en las que participan en izquierda unida

2, A veces se ha intentado utilizar la constitución española como argumento que apoye posiciones revolucionarias dentro de la organización y fuera. Cosa que cuando lo hacía Anguita no parecía un problema, porque es necesario un líder que asimile las sensibilidades anarquistas y comunistas como lo fue en su día Anguita o como lo es hoy Arnaldo Otegui en Euskal Herria.

3, Las direcciones de ciertas organizaciones reproducen de manera milimétrica la ideología capitalista y se conforman en especies de departamentos de Recursos Humanos que pretenden medrar en política a costa del tiempo y la vida de los militantes de base. Y esto solo se puede combatir con una disciplina de la transparecia, tratando de crear comunidad sin actitudes sectarias, a cada instante, informando de cuánto dinero se tiene y para qué se va a utilizar fundiendo lo político y lo económico hacia una misma causa. Quizás deberíamos preguntarnos si tiene sentido hoy por hoy tener liberados.

 Podemos estar muy lejos de la revolución pero no tenemos porque estar lejos de la verdad que es siempre revolucionaria.

PROCLAMAS SANTANDERINAS

Una avioneta tripulada por un narco mejicano buscado por la INTERPOL se estrella en una finca del señor Botín, loado sea Botín, aclamado sea Botín, grande de España con la polla grande sea proclamado San Botín, ¿qué culpa tiene Botín, señor juez, si su finca es como su polla, como su cuenta corriente, como sus tributaciones al heraldo público? Loado, aclamado, grande, subido a los altares, nombres de calles, fundaciones, espejitos mágicos que digan, pregunten y proclamen quién es el más guapo del reino... la mala, malísima, requetemala, odio y envidia ponzoña su alma jueza y madrastra Teresa Palacio pregunta, acusa, duda, pone en cuestión al salvador de la patria financiera, penaliza, busca, obstruye, condena, ensucia su alma, propicia su condenación eterna, y botín por el tribunal supremo de los cielos y de España es glorificado, perdonado, defendido...sigamos rezando...sigamos rezando... 

LO QUE OCULTA EL AS DE CORAZONES

“Escribimos poemas de amor como si fueran poemas políticos y poemas políticos como si fueran poemas de amor”.

                                                            Jorge Riechmann      

                       

Años tirados a la basura en forma de poesías,

golondrinas grises que enturbian el amanecer

olor de claxon y ruido de cenizas que penden

del cigarro, como si fuera una canción de amor.

 

Manifestaciones que se besan en los soportales

resguardadas de los grises,

valses victorianos al ritmo de un megáfono

en el que una náyade grita

“no más sangre por petróleo”

La reina Dido se suicida traicionada

por aquello que informa un informe

de Amnistía Internacional

y Líster rompe en llanto en la batalla

porque también le han roto el corazón

 

                        la condonación de la deuda a los países en desarrollo es una erótica escena de dos mujeres que se besan solas en una casa a oscuras en los tiempos y la Alemania del Tercer Reich

 

                        el primer encuentro de Edipo con su madre no es más que la prorrogación del cierre de otra central nuclear

 

y abogo por ti porque amo en demasía el perfil perfecto tu píe izquierdo con el caminas con todo el rencor que puedes de Palestina a Medellín

 

y propugno tus labios y los míos, canción de la esperanza en una pensión de Madrid donde el sexo no da tanto placer como los planes de ocupación de una finca en Venezuela

 

Años reciclados de los residuos en forma de poesías,

buitres leonados que se funden al anochecer

aroma de bicicletas y sinfonía de boñigas

se precipita por decreto a la canción

POÉTICA FRENTE AL DESASTRE

 

 

se han agotado

los sueños

ya sólo  

queda

el sentido común

PERO QUE TODOS SEPAN QUE NO HE MUERTO

La muerte imposible, Felipe Alcaráz

Ed. Rdeditores, Narrativa

213 pág. 18 euros.

 

Un extraordinario uso del figurativismo narrativo hace que lo regional y partidario del tema que trascurre esta novela alcance a una comunidad mayor. Jesús Búrdalo y Merecedes Olmedo son los muertos de la infelicidad del protagonista, un ex diputado comunista y profesor de universidad que tras atravesar un periodo de locura y andando todavía con una resaca de depresión descubre la noticia del suicidio de Jesús Búrdalo, heterónimo en la novela del poeta Javier Egea, suicidio que nos lleva, junto a la depresión, al tema más que circunstancial de la Muerte Imposible. Felipe Alcaraz ha sabido, con sencillez y maestría, dejar constancia en las letras andaluzas del suicidio no sólo por el tema sino también por la altura que toca otras cimas alcanzada por el sevillano José María Vaz de Soto autor de la necesaria novela El infierno y la brisa, o de Despeñaperros y Perro ahorcados también sobre la depresión y el suicidio. Y es que sin renunciar a él se puede decir que ni la poesía andaluza comienza y acaba con Lorca, ni mucho menos la narrativa con ese que un día fuera el escarpado Muñoz Molina hoy convertido en el llano, como las carreteras de su Nueva York natal, marido de Elvira Lindo. Porque a pesar de (o quizás por) contener tantos aditivos literarios, La muerte imposible, aliñada con muy buen juicio narrativo, resulta ser un salmorejo exquisito para quienes buscan algo más allá de los polo flashes de la novela comercial, algo que nos ayudará a pasar los calurosos estragos, más que del cambio climático, del infierno capitalista.

LA BATALLA PERDIDA

GUERRA HA DE HABER

Agustín Lozano de la Cruz

Ed. Tiempo de Cerezas,

190 pág. 15 €.

 

El segundo loable intento de la editorial republicana Tiempo de Cerezas por defender una narrativa de izquierdas es lo que es el libro de Agustín Lozano de La Cruz "Tiempo de Cerezas" a la vez que un sonoro fracaso. Y no sólo un fracaso de mercadotécnia ya que es difícil comprar este libro fuera de internet, sino y y es más, un fracaso moral. Lo único positivo que podemos encontrar en este libro es observar como la narrativa se contempla en nuestros entornos como algo propio de los valores conservadores, y los discursos de solidaridad, justicia social o cuestionamiento de valores establecidos no aparecen más que como un adorno, que al uso del resto del tono narrativo, resulta de pesadilla como si Aznar se paseara con camiseta del Che por una playa de Miami o Hittler y Franco borrachos y de canchodeo cantaran la Internacional (por suerte sabemos que los dos eran abstemios). La proposición de un discurso claro no consigue ser sino un dogmatismo del que además no duele, pues busca siempre una contrareplica de fatal tufo consevador. Los periplos de una enamoradísma graduada en magisterio con especialidad en inglés de un chico con una casa enorme (ni siquiera otra cosa) en el centro de Madrid y sus periplos por una Inglaterra más que okupa, por el morro, parecen detonarse cuando encuentra a Juan Donaire, un poeta exiliado y republicano que nos dará una clase más que magistral, tópica de lo que fue luchar contra el fascismo en el siglo veinte. La localización y dibujo de los personajes andaluces es quizás el punto fuerte de esta novela y lo que le ha dado el beneplácito del Ayuntamiento de Fuente Maestre, pero nada que ver con otros ejemplos como José María Vaz de Soto cuya rigurosidad y salero han dado objetos narrativos para guardar en un posible museo de las letras andaluzas. Una novela al cabo que nos da un buen ejemplo de lo que no hay que hacer y que nos enseña que es imposible entrelazar en la narrativa fondo de izquierdas con una forma de derechas, sin que fondo y forma se conviertan ambos reaccionarios.   

 

HISTORIA DE UN PROYECTO

La aparición de la segunda reseña con mi firma en el periódico Diagonal me lleva a pensar que puedo desarrollar un proyecto que consistiría en la búsqueda, análisis y defensa de una narrativa, que más que contracultural aunque seguramente bajo ese marco, consistiera estar en el mercado a cambio de cuestionar la forma de vida que este propone. Es dificil y pido auxilio en forma de recomendaciones sobre títulos de la narrativa actual, que trataran de hacer eso. El establecimiento de una novela roja tiene más que ver con acciones concretas que con principios. Lo que ocurre con un arte comprometido es que es un arte que sabe que, parafraseando a Alfonso Sastre, la categoría de lo social es superior a la categoría de lo artísitico. El pensamiento liberal ha querido decir, incluso por boca del propio Trosky, que ni siquiera la revolución es enemiga del arte pues el artista expone una visión de lo Humano superior a la que quisiera llegar la sociedad entera. Sin embargo construir el comunismo con discursos artísticos es una tarea más que ardua y privilegiada, esteril. El arte comprometido tiene que ver con categorías concretas. Muchas veces hemos salido algo molestos de salas donde proyectaban ciertas películas de Ken Loach. Aparte de que sus posiciones políticas no dejan de estar en el marco de lo aceptable, podemos ver a una cuadrilla de trabajadores como soñadores que bailan una danza más cutre pero también más original que Fred Aster pero con sueños que buscan una buena vida en salones antiburgueses y donde la categoría de lo social parece invertebrada de la realidad. Tal impresión tiene también que ver con un marco pobre que es la narración cinematográfica. La literatura en cambio ofrece a la palabra la posibilidad de ser palabra en el tiempo. Y esto también es un problema para un arte comprometido, puesto que si esto es así tratará de buscar categorías universales, pero hay lugares donde las categorìas universales importan bastante poco o son quizá si se quiere secundarias: qué importan las caregorías universales, lo telúrico incluso, por ejemplo en una situación como la del protagonista de Jonhy cogió su fusil. Tenemos que valorar que el arte sigue siendo el fundamento del espíritu y que un escritor no deja de ser alguien, que más como un actor que como un demiurgo, que interpreta a sus personajes, a los personajes que salen de su forma de ver no la realidad sino la irrealidad, esa realidad que en un momento construye él solo pero que no por ello puede renunciar a la que le gustaría construir, digamos, a los convencimientos con que se establecen los vínculos que hacen posible esa otra actividad creativa que es la lectura.

Más que un buen artefacto artístico podríamos decir que lo que buscamos es un artifacto artístico interesante para crear una comunidad de pensamiento crítico. Como digo una tribuna como Diagonal es un lugar más que privilegiado para realizar dicho anhelo no solo en la literatura más convencional sino, por ejemplo, en libros de cocina. Hace unos meses salió una reseña de un libro que se llamaba Cocina contra la crisis que ejemplifica estupendamente el espíritu que buscaríamos para la narrativa. Pero me centro en la narrativa porque sigo creyendo que posee una categoría relevante no solo por lo que supone de discurso prolongado en tiempos de inmediatez y precariedad, sino y más importante porque frente a una poesía crítica con salud y relevancia parece haberse agotado una figura del escritor orgulloso de ser un obrero de la pluma, que tenía también que ver con la posiblidad de realizar un esfuerzo más tenaz y duradero que provocara el análisis cierto no solo en el logos, en el ensayo, sino también el mito: ambos están más que relacionados cuando tenemos que resolver un vínculo más profundo entre el productor y el reproductor. Cuando la idea de progreso sucumbe a la que propone la sociedad de consumo, eso tiene también que ver con una carencia creativa por parte de la comunidad. 

Un poema es evocador, trasforma como quiere la idea de belleza, nos resuelve en conciencia crítica. Pero de nada sirve esa evocación, ese principio de ruptura si la grieta no deja salir el resto del agua que acabará rompiendo la presa. Mantener la pulsión que se produce en los poemas de Kike Falcón hasta convertirlos en una extensión narrativa que abarque de doscientas a trescientas páginas con un conflicto, un nudo y un deselance es una cualidad nada desdeñable que puede abrir incluso mejores recepciones, y es algo que ya ha hecho Eva Fernández pero que merece ser continuado, y puesto que merece seguro que ya se está haciendo. El problema quizás no es encontrar la fórmula mágica sino precisamente darse cuenta de que la fórmula es mágica.

POLÍTICA Y LITERATURA: ALFONSO SASTRE

"LOS CÍNICOS SEAN DE IZQUIERDAS O DE DERECHAS NO TIENE LA ÚLTIMA PALABRA".

                                                                       Slavoj Zizek.

 

Más de una vez he sido amonestado por compañeros de clase y profesores al aducir críterios políticos en las interpretaciones de diversas asignaturas que tenían como objeto de estudio la literatura. También he visto con orgullo que unos pocos profesores universitarios proponían que la litertura era un discurso público y que portanto su análisis había que abordarlo desde una perspectiva cívica. Ocurre que en las formaciones sociales autoritarias y totalitarias la instancia civil es meramente un estorbo profesional, y los escritores bajo el totalitarismo capitalista acuden a formarse como bufones de los adinerados confundiendo de manera inconsciente y fascista pueblo con populacho, lo antiguo con lo viejo, lo novedoso con lo nuevo, el hambre con las ganas de comer, pero dejemos de describir a Fernando Savater. Como decía, algunos profesores, los menos, habían sido a veces tocados por manos fuera de la Academía y habían continuado sus estudios reglados con subversivas charlas de por ejemplo Juan Blanco. Estos ya tenían otro rollo, acostumbraban a tratarte como personas inteligentes y a apreciar tu interés sin amonestar tú ignorancia y hablar desde cosas cercanas que animaban a descubrir más. Uno de ellos era Garcia Galiano quien espetó, y espero que siga espetando, el sentido del teatro de la manera más magistral que yo haya oído nunca. "El teatro es el arte más político que hay, dime cómo está la política y te diré cómo está el teatro". Y añadía marcado desagrado: "...cómo esta la política hoy..." ponía cara de asco: "pues así está el teatro".

Y es que el colonalismo cultural es cosa desagradable pero las españoladas musicales de la Gran Vía ya es algo que "no se puede de resistir". Frente a esto ha vivido en la sombra, en el extrañamiento, en la eterna caza de brujas contra su persona y editorial el mejor dramaturgo español de todos los tiempos (no puede ser mejor incluso que Buero, Valle... ¡mejor que Lope! si no se puede ser mejor que Lope!!!).

"En Madrid solo les faltó extrangularme en un callejón" recordará en los años ochenta en su libro Escribir en Euskadi. La clave y la superioridad de Alfonso Sastre consiste precisamente en que supo al contemplar la literatura como algo material que busca ser consensuado, implicar que el arte es una categoría moral que tampoco podía funcionar en una comunidad capitalista porque esta es una comunidad que se anula a sí misma y por tanto la consideración del otro para mejorarlo, la mímesis y la catarsis, solo se podían conseguir, estelar interpretación de Brecht, desde lo que Lenin llama en su ¿Qué Hacer? la formación de la ideología socialista. Esta poco común hoy en día concepción del arte ya la tenía Aristóteles en la esencia de su poética pero en un mundo con sus propias injusticias es necesario actualizarlas, y esto sólo lo ha hecho, que yo sepa Alfonso Sastre. Y es más: cuando el estado de derecho se ha puesto en cuestión bajo el mando aznariano de que la sociedad vasca no está madura, su reputada persona ha alzado la mano (por segunda vez que la primera se la cortaron) y ha dicho: ¡NO!. Finalmente la aceptación del TC de la lista que encabeza nuestro autor hace que el estado de derecho quede un poquito, no mucho la verdad, por el propio capitalismo se hace imposible, reparado y podemos entonar un canto de esperaza hacía el socialismo. 

EL PORNOFEMINISMO

Un colectivo de LGTB (siglas de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales: vamos todos menos los retrógrados que no se nos pone dura con alguien del mismo sexo aunque le apreciemos hasta el orgasmo) de la Universidad Complutense de Madrid convoca a unas jornadas sobre el tema. Para los retrógrados machistas como yo todavía hay esperanza: el encuentro acaba con un taller de bisexualidad. Yo insisto en que admiro a muchos chicos que además me parecen tremendamente atractivos pero mi libido no funciona con ellos. Uno de ellos podría ser sin duda, aunque solo lo conozca por lo que le han publicado en castellano, Alberto Lema de quien vengo intentando escribir algo pero siempre se me borra de la cabeza o del ordenata. La última novela publicada bajo el título de Sidecar engloba dos nivolas, que diría Sor Miguel de Unamuno (si lo habéis leído sabréis que tenía algo de monja y algo de puta) que pienso que podrían ser lectura recomendada para el encuentro. En ella se intenta dar cuenta de una educación sentimental en una situación, propia de los jóvenes de hoy y de los carrozas extravagantes, en la que si hay sentimentalismo no hay educación y si hay educación entonces lo que no hay son sentimientos. En cualquier caso sería un lugar (social) y un momento (histórico) donde tanto el abuso como el respeto tienen más que ver con la permisión que con la consideración. Y esto tiene que ver con un horizonte en que lo colectivo es por definición negativo y en el que parece que la posmodernidad transgresora ha encontrado en Foucoult a su nuevo Marx de ahí que tome la sexualidad como un sistema aparte del económico que es posible poner en cuestión desde una instancia subjetiva. No dudo, y acciones como el encuentro en la complu lo prueban, que se pueda, e incluso sea bueno, poner en cuestión la sexualidad y derivados de la misma como es el caso del género. El problema viene cuando se aplican criterios que provienen de la degeneración del propio sistema capitalista que actúa de manera de manera sibilina sobre nuestras identidades despojándolas de todo menos de algo que es su consistorio: la posición de clase, aunque esto sea lo primero que se borre para poder entendernos. Entendernos claro desde la explotación. No es la primera vez que la pornografía es usada como arma revolucionaria, algunas de mis primeros tocamientos fueron causados por la lectura de una novela que andaba  por la biblioteca más pobre que progre de casa, Las Cien once mil vergas de Apollinaire en ella se trataba no de constituir una nueva sexualidad sino de denunciar la brutalidad y a la vez hacer añicos la conciencia aristocrático burguesa de la Europa de su época, claro que yo con doce o trece años tampoco me enteraba mucho y sólo veía gente follando, pero la distancia con lo que se llama el pornofeminismo dista y mucho. En primer lugar porque como es evidente de lo único que abusa el escritor es de su propia imaginación frente a una industria del porno que se diga lo que se diga es hija directa de la industria sexual que tiene en la prostitución su combustible como la del coche en la gasolina, aunque, y es lo que no entiendo, proponga realidades que no son materiales sino conductuales. Tal vez sea la explotación llevada a su última potencia y se trate de un esclavismo mal disimulado. En cualquier caso no encuentro muchas respuestas y sí motivos interesantes al definirse formatos de manera totalmente explícita (que pa´ eso es porno) como revolucionarios sin atender al fondo. La pornografía se nos dice forma parte de nuestras vidas y puede como todo vicio ser modificado, deconstruido y usado en contra de los que son dueños no solo de la realidad sino de la fantasía. Justamente aquí radica el peligro posmoderno dado que la fantasía es lo que nos aleja de la realidad y no la que la transforma. 

NUEVO NÚMERO NUEVA MUERTE

Si consideramos que el silenciamiento de la figura de Javier Egea fue una de las principales conclusiones del homenaje a este poeta realizado en la Universidad Autónoma de Madrid el pasado Marzo,  hoy hay que decir que el número dos de la revista Literatura y Marxismo colabora con dicha conclusión. No le importó al consejo de redacción de la revista aunar para su anterior número el Homenaje a César Vallejo desarrollado en esa misma Universidad el año pasado como parte fundamental de su apertura. En esta la figura de Javier Egea ha sido completamente desoída en un número por otra parte bastante interesante de la revista Literatura y Marxismo. Aunque en una opinión muy particular Eva Fernández haya llegado tanto en su novela como en el artículo reproducido en la revista a conclusiones más que parecidas a las que llegó todo el movimiento de la Otra Sentimentalidad, (y esto sin leer ni una sola palabra de Juan Carlos Rodríguez por mucho que se lo hayamos recomendado algunos amigos suyos), la principal ambición de esta revista que no puede ser otra que trabajar a favor de una literatura materialista queda francamente dañada. En su lugar, como digo, un interesante número que aborda cuestiones que si no son siempre de rabiosa actualidad si pueden llegar a establecer posiciones al respecto. Se cuela un artículo claramente de derechas como es el de Ramón Pedregal Casanova a propósito de la novela Belve Yin de Jesús Ferrero, pero por lo demás bien. Se establecen discursos que creo más que necesarios como el papel de la ironía en nuestro tiempos de Constantino Bértolo en el que una defensa de W. Foster Wallace “como un referente de primer orden a la hora de escribir una literatura capaz de dar cuenta de las transformaciones sociales y culturales que sacuden el imaginario colectivo de la posmodernidad global” nos lleva a decir que ni mucho menos de primer orden. No ya por el éxito comercial sino más netamente literario exponemos que su literatura no llega a atravesar, más bien circunda, la tragedia del imaginario en nuestros días, lo que llamaba Marcos Roca algo así como el realismo del esquizofrénico, punto crucial que nos aleja como señala de manera tan entrañable Eva Fernández del realismo o más bien de una literatura materialista. Lo que nos lleva a decir que es precisamente su compañero de generación Chuck Palahniuk quien, pese a no tener el mismo bombo publicitario en Mondadori (teta de la que chupa nuestro más que admirado, querido camarada) es precisamente quien da en el clavo de la problemática porque denuncia de manera mejor el establecimiento de una realidad sin referentes comunitarios. En el pasado ya tratamos en este blog la discusión de por qué la novela Manifiesto para seguir viviendo pese a enunciarse como antiliteraria resultaba  mucho más literaria de lo que podría esperarse porque la verdadera épica de nuestros días, el verdadero viaje de nosotros como argonautas es la búsqueda de un espacio colectivo y eso lo hace mejor, a mis estrechas, dogmáticas y marxistas entendederas Palahniuk. Claro que también puede pasar que venga Pedregal Casanova a echarnos una homilía sobre la necesidad de descubrir la naturaleza humana que tiene toda literatura, pero vamos que no le íbamos a hacer ni puto caso, claro está.

Interesante también es el punto de partida del artículo de David Becerra en el que trata aquella conjugación magistral entre Lenin y Cervantes y que es como el Quijote da un paso hacia atrás para dar dos pasos adelante. Efectivamente el Quijote hombre de otro tiempo se convierte en el hombre de todos los tiempos al asumir su ideal como motor preciso de sus acciones.

 

Queda pues cerrada la edición del segundo número de Literatura y Marxismo con la trágica noticia de la enésima muerte de Javier Egea.

POESÍA JOVEN

 

 

                        Juventud, divino tesoro,

ya te vas para no volver

                                                            R. D.

 

La eventualidad laboral entre los jóvenes

alcanza el 73,1% en España

frente al 36,6% de la Unión Europea.

 

Por el momento no se ha descubierto

relación alguna entre la promiscuidad laboral

y el aumente del SIDA

y eso que hay jornadas de trabajo

que en relación al salario

dan verdaderamente por culo.

 

A nadie le han pasado la gonorrea

por aguantar la normativa patronal

que muchas veces,

y en los empleos peor pagados,

te impide sentarte durante ocho horas.

Ni los gritos de los jefes

que saben que pueden abusar

de ti hasta el orgasmo.

 

La sífilis no se cuela en las familias

que no se forman por el retraso en la edad

de emancipación de los jóvenes

y la dificultad de acceso a la vivienda.

 

La natalidad así disminuye sin sexo y sin condones

mientras aumentan por otro lado los trastornos mentales

 

y la siniestralidad laboral que en España duplica

a la media Europea

y así, así, así

es como gran parte de ese divino tesoro

empresarial

que es la juventud en este país

se va para no volver.

LA REALIDAD que no SUPERA A LA FICCIÓN.

Imaginen a un chico de no más de veinte años que aparece una tarde en la casa de un profesor suyo de la Universidad. Imaginen que el profesor le pregunta para qué viene a verle y el chico le contesta sin ningún reparo: “Para pedirte la matrícula de honor”. El profesor duda. Bueno entrégame los apuntes que has tomado en mis clases y veremos lo que se puede hacer. El chico le da una veintena de folios, mientras que dos alumnas de su grupo le entregan rigurosos trabajos que superan los cien. Cuando el profesor le informa de esto y que no le va a poder dar la matrícula el chico le dice que se equivoca porque a diferencia de sus compañeras él ha puesto lo fundamental. Imaginen que este chico acaba teniendo éxito literario, publica una novela en Anagrama luego ficha por Alfaguara y acaba siendo primero finalista y más tarde primer premio de un montaje comercial hecho únicamente para vender novelas y no para fomentar el arte que se hace mediante las palabras. Bueno pues dejen de imaginar. El chico se llama Andrés Newman y el profesor, un brillantísimo catedrático marxista de literatura no cejaba de acordarse de esta anécdota. ¿Por qué?, ¿Por graciosa?, ¿Porque daba la imagen perfecta de un trepa?, tales explicaciones podrían haber valido para cualquier otro catedrático, pero como decimos, el catedrático era marxista, o dicho de otra forma, el catedrático en su trabajo está constante obsesionado no en las cosas mismas, sino más allá en su por qué, sino más allá en los intereses que despiertan a diferentes clases sociales que las promocionan o aniquilan para establecer una mirada concreta de lo real. Y este “lo real” suele estar diferenciado de lo que pasa, así algunos discursos preponderan sobre otros y sirven de argumentación para los fuertes. Y es ahí cuando entran en juego las dos alumnas. De un tiempo a esta parte la participación pública de Andrés Newman, como de tantos otros, consiste básicamente en defender la política y denigrar la militancia. Consiste en desgajarse de un muy bien alicatado discurso hegemónico que cual suelo narrativo parte de decir que lo único que se puede sostener en literatura es por el placer de la que mágicamente esta emana. Y entonces Andrés Newman, como tantos otros, no rompen sino que se desgajan de esta afirmación para decir que cabe la razón en los discursos, que cabe saber que no es coherente El túnel de Ernesto Sábato y sí una novela donde María hubiera tomado la palabra como la Marcela de Cervantes. Porque la literatura, dice Andrés Newman como tantos otros, deben ser valores sin valor, porque escribir es batallar en una guerra de cobardes. El pensamiento puede ser crítico pero nunca resolutivo. Y es que hay que tener cuidado, mucho cuidado, hay que tener miedo mucho miedo. Y así, este tipo de escritores sólo sirven para encumbrar más a otros, como las dos alumnas de su grupo, como Isaac Rosa que vive en el país del miedo, y sin embargo, no es que quiera vivir, es que quiere que vivamos en el país de la alegría.

SIN MIEDO AL MACHISMO, DULCE ADIÓS A CORÍN TELLADO

Suele pasar que hasta la prensa más progresista cuando se topa con la literatura escora a la derecha con rumbo perdido. La desaparición de Corín Tellado ponía a prueba esta afirmación. Si parece ser que Harry Potter hace su última aparición cinematográfica como líder bolchevique que deja Howart de la mano de Ken Loach para enfrentarse a sindicatos burocratizados y patrones sanguinarios, nada, ni siquiera un subido de tono diario Público consigue que la española pueda ser interpretada como una líder feminista. ¿Nada?, no, el afán de tontería expone como el mundo literario se ve gravemente ecumenizado en torno a la idea de que el éxito literario consiste en vender y tener público. Así se pasean con sus lágrimas por todo lo que se ha perdido Vargas Llosa, Manuel Rivas, y no digamos lo que haya podido decir Juan Cruz porque si lo valoráramos seguramente concluiríamos que hay que pedir firmas para su ingreso inmediato no en un manicomio sino en un zoológico. Un famoso chascarrillo de su compañera de generación Carmen Martín Gaite decía en sus Usos amorosos de la posguerra española que la mujer bajo el franquismo pudo conseguir algo de emancipación mediante la implantación de la sociedad de consumo. Revistas de moda y anuncios agazapados de lencería y pintalabios más rojos que los rojos destrozaban las indicaciones de los estrictos usos de la sección femenina. No llegaban a los anuncios de lubricante vaginal de nuestros días, pero mira, por algo se empieza. Lo cierto es que la cuadrilla literaria formó un tipo de arte realista pero sin valoraciones políticas que ya antes se había dado en el teatro con el insoportable Jardiel Poncela y sus secuaces que habilitó la forma de una sociedad civil que más tarde daría paso a la transición y luego a la movida. Gentes diversas que primero se informaban por el Alcázar de Toledo y en puentes y fiestas de guardar corrían como locos a Perpiñán entre una cosa y la otra leían las novelas de Corín Tellado. La literatura como construcción de la ciudad democrática poquito a poco iba cayendo en sodomítica letra del vicio, pero sin pasarse, por pasos. Poniendo a prueba la dignidad y la paciencia de aquellos que pretendían un arte literario realmente heredero de la labor de Cervantes. Entre una cosa y otra llegó el mercado, y con él, el diario Público que es privado, y en él un patidifuso anuncio/confesión/manifiesto/testamento de Marta Sanz sobre una realidad no pronunciada, como aquel amor que no puede pronunciar su nombre de Oscar, el gran Oscar tan tétrico y olvidado en estos días más que aciagos tétricos. Marta Sanz escoge hablar de una escritora con la que comparte ciertas cosas, la más evidente, claro, la de ser rematadamente mala y resultona. No es un hito como la Tellado pero la zapa de Balzac corre por sus dos narrativas como si se ensuciara y se volviera puerca. Ciertas escritoras o transexuales narrativos escogen al narrador omnisciente de la mejor tradición francesa y rusa y se lo colocan ahí, donde más huele, para darnos con ello el hedor de estos tiempos, aunque una de ellas, (una y no más Santo Tomás) hable también de Lenin como para escurrir el bulto. Efectivamente, Marta Sanz nos comienza a hablar de la cosa de que Corín Tellado ha muerto y eso da pena. Da un poco de pena también que hiciera una literatura folletinesca (que no follitinesca, como la de Marta Sanz y su gran amiga Luchi Echevarría) sobre grandes damas con mucho dinero, da pena que se vendiera bien y no se valorara en nuestros días, y por último da pena que no llamara a la rebelión. Bueno, y qué más, yo me pregunto para cuando se va decir a voz en grito por parte de esa prensa progresista que los collares de la Carmen Polo de Franco fueron el decrépito del régimen y el verdadero movimiento antifranquista de esos años. ¡ Por favor, señoras y señores, qué se ha muerto alguien muy derechas!.     

UNA NOVELA MATERIALISTA

MATERIA PRIMA

Francesc Serés

Ed, Caballo de Troya.

316 pág. 16,80 euros.

 

Antes de escribir la que por fama es la gran novela roja americana, Las uvas de la ira, Jonh Steimbeck trabajó en una serie de reportajes que dieron contenido a la que más tarde sería su gran hito, de manera parecida Francesc Seres, un joven y prometedor escritor catalán (Premio Nacional de Literatura en Cataluña a sus treinta) acaba de publicar un libro de entrevistas y reportajes en Caballo de Troya que conforman una novela que da forma narrativa al título de otro libro que salió hace tiempo en esa misma editorial  “el año que tampoco hicimos la revolución”. Porque ese es el tema principal de estas veinticuatro historias que repasan la miseria moral y material de los que vivimos en un capitalismo que sólo se consiguió imponer con la ayuda de cuarenta años de fascismo y sus resacas.

Sorprende especialmente la humanidad de la mirada del autor lejana de cualquier actitud tanto comercial como viciada en valores católicos, tan abundante en la prensa de este país de todos los demonios. La impecable aseveración de los grandes males no del mundo sino de la economía globalizada (precariedad y servilismo laboral, mercantilización de la enseñanza y carestía de la educación, burocratización de héroes y sindicatos) traducida y contada en casos y rostros concretos.

Un trabajador despedido en una asamblea dice “esto que han hecho es terrorismo, esto que han hecho en Seat es terrorismo.” Una magnífica denuncia de nuestros días que no deja de ser una novela divertida y vitalista y que invita a abrir la puerta de lo que pudiéramos llegar a llamar narrativa antiglobalización.

 

ÁNGELES GONZÁLEZ SINDE

¿Leerá Zapatero este blog?, ¿las críticas vertidas contra la social democracia de postín, lo que el ausente y presente Francisco Umbral llamaba los “infrarrojos” han hecho que ponga en cargo a alguien que cómo bien han denunciado en los telediarios de Telemadrid orbita en torno de aquellos que defienden la dictadura cubana?. González Sinde es uno de los apellidos que más suena en el cine español con comunistas de por medio. Es acojonante ver esa película enigmática, porque nadie que la haya visto puede saber qué coño quiere decir, como es ¡Viva la clase media!. Y a un joven Garci pasando a la trastienda en busca de libros prohibidos en una época en la que ya no lee nadie, ni ve películas que no sean americanas. ¿Qué se encontraría en esa trastienda?. Tal vez se encontrara a Corbacho imitándole y entrevistándole en plan Garci contra Garci: ¿qué opinas de las actrices?, bueno yo he trabajado con muchas buenas actrices Lidia Bosh, Fiorella Faltollano, Lauren Bacal, ahora que a la que más me he trabajado ha sido a la Cayetana Guillén Cuervo. Y Ana Botella diciendo más quisiera mi marido. La trastienda de los motivos que llevan a una persona a medrar en la política siempre es enigmática. Recuerdo a Belén Gopegui en un instituto de secundaria de Villalba hablándole a los chavales, con bastante más desparpajo del que acostumbra por cierto, sobre la primera película que dirigió González Sinde y en la que la novelista había colaborado con el guión. Refiriéndose a González Sinde dijo que aquella película, La suerte dormida, no había sido muy bien tratada, se le acusaba de ser poco cinematográfica, y que eso seguramente le haría plantearse proyectos tan radicales y que lo más probable fuese que acabase dirigiendo una comedia. No se equivocó, su segundo filme fue una tragicomedia espantosa en la que uno se lo pasa bien, es como salir con una chica muy fea, que son las que a mi más me gustan. Pero la verdadera comedia es la que le toca dirigir ahora. Un Ministerio de Cultura en un país donde las tasas de abandono escolar superan a la gran Europa y en las que ese mismo Ministerio de Cultura nada tiene que ver con el de Educación. Un ministerio que podría llamarse el ministerio de internet por lo aparecido en la prensa. Y ella calmada, quieta, estoica frente a críticas con muy mala uva que hablan de sus discursos, del cine español y de la cultura como algo soporífero. Y lo terrible del asunto es que eso lo dicen insomnes. González Sinde me cae muy bien, de verdad que muy bien, y me alegro de su nombramiento aunque me haga pensar que los comunistas somos a los progres como las moscas a la..., a la miel, a la miel, porque siempre nos acaban atrapando de una manera dulce y mortal.

El caso es que hoy por hoy lo que manda es el famoseo y el ser hijo de... o si no vean al ministro de educación, Ángel Gavilondo, el famosísimo ateo metafísico, que es un auténtico hijo de puta. Un tipejo que permite que se elimine la titulación de Filosofía de los nuevos planes de estudio cuando él mismo se graduó en eso. Acostumbrado a batallar contra los antibolonia se le ha formado un tapón en los oídos, lleva como diez años diciendo lo mismo que si un universitario tiene que saber hablar, leer y escribir, que si un universitario tiene que manejar otro idioma, y que poco más, eh, no exageremos, poco más. Y así plantea su estrategia. Sino me haces caso es porque eres un ignorante que no sabes ni leer, ni escribir, ni hablas mi otro idioma: el de los presupuestos. Esos presupuestos que permiten a los empresarios ir a la universidad a dar clases y explicar a los alumnos como se explota a la naturaleza y a los seres humanos lo mejor posible, empezando por los universitarios mismos que van a tener que pagar una dote para entrar en una multinacional como antaño en los conventos ahora es en los masters. Unos presupuestos que permiten que las empresas financien la universidad que ellas quieran, y los proyectos que ellas quieran. Y cuyos defensores no encuentran más causa y motivo para defender el modelo Bolonia, el modelo mercantilista, que el de si no lo hacemos los de la pública lo harán los de la privada. Lo que quiere decir que las universidades no tienen que ser espacios públicos sino espacios para rijosos horteras. La revolución de los psoecialistas se queda  siempre, como decía Umbral, en una revolución del diseño. Y entre tanto un ministro catedrático en aquello que estudiaba el sexo de los ángeles que como ya se sabe, que lo decía también Umbral, son un poco mariquitas.

LA REALIDAD QUE SUPERA A LA FICCIÓN.

Imaginen a un chico de no más de veinte años que aparece una tarde en la casa de un profesor suyo de la Universidad. Imaginen que el profesor le pregunta para qué viene a verle y el chico le contesta sin ningún reparo: “Para pedirte la matrícula de honor”. El profesor duda. Bueno entrégame los apuntes que has tomado en mis clases y veremos lo que se puede hacer. El chico le da una veintena de folios, mientras que dos alumnas de su grupo le entregan rigurosos trabajos que superan los cien. Cuando el profesor le informa de esto y que no le va a poder dar la matrícula el chico le dice que se equivoca porque a diferencia de sus compañeras él ha puesto lo fundamental. Imaginen que este chico acaba teniendo éxito literario, publica una novela en Anagrama luego ficha por Alfaguara y acaba siendo primero finalista y más tarde primer premio de un montaje comercial hecho únicamente para vender novelas y no para fomentar el arte que se hace mediante las palabras. Imaginen que además el libro intenta establecer un discurso político progresista que relega y abjura del concepto mismo de lucha de clases pretendiendo que el mal se instala en los corazones corruptos de los hombres. Imaginen pues que ese discurso se oficializa y produce que sea la erradicada voz de aquellos que dicen que detrás del mal está el sistema que quiere malos y buenos como historias de malos y buenos. Imaginen, tan sólo que los trepas se hacen con el discurso y ya solo existe una voz de gente repitiendo lo mismo y tratando de ser los elegidos. Imaginen que lo que nos asuma a una novela es solo el anhelo de una vida triunfante y no cambiar la vida. Imaginen, imaginen. 

Con V de Victoria

"Los municipios intervendrán directamente en el mercado de la vivienda y especialmente deberán antender con indiscutible prioridad la demanda procedente de la clase trabajadora. A dichas vivienda populares, cedidas por alquileres módicos o adquiridas en propiedad con condiciones favorables, sólo tendrán acceso las personas que reúnan las condiciones establecidas de forma objetiva".

                                   Felipe González y Alfonso Guerra, PSOE, Ed. Albia, Bilbao 1977.

 

La mayor ruina de la última etapa histórica de España tiene al ladrillo y a la burbuja inmobiliara como perfecto culpable de lo que no es otra cosa que una degeneración de la convivencia propia de los países capitalistas, en las que su posición subsidiaria y colonial como la de España relegan al fascismo político o económico su único paradigma posible. A la pregunta de por qué España genera cada cuatro de diez parados nuevos de la Unión Europea el presidente Zapatero le echa la culpa al ladrillo. El hecho de que el mercado inmobiliario español haya sido denunciado por parte de organismos internacionales como la comisión económica de la UE o las propias Naciones Unidas no ha servido para aclarar que la mayor degenaración política y económica en la que se han visto envueltos tanto entidades bancarias como partidos políticos haya servido para otra cosa que no sea establecer un marco de acción política heredera solamente de los intereses autárquicos de la dictadura franquista, y prolongar de este modo la dictadura fascista en su versión UCD, PSOE, PP y ahora otra vez PSOE. Con su majestad siempre a la cabeza de un estado que apretaba con fuerza aquellos nudos del famoso atado y bien atado. No olvidemos que el actual presidente del PSOE es el hijo del alcalde fascista de Melilla y que la organización de la economía agraria y turística andaluza prevalece con fuerza un único tipo de organización social posible en la que se repiten las desigualdades y los privilegios que estas desigualdades producen en andalucía desde tiempos no tan inmemoriales.

Al famoso socialismo o barbarie extraído del discurso occidentalista y humberiano de civilización o barbarie en nuestro país debieramos indicar más bien socialismo o franquismo. La realización de tal realidad la ha descrito con cierta rigurosidad el sociólogo Vicent Navarro. Hoy sin embargo la actualidad da una fotografía muchísimo más clara de todo esto presentando al perenne Cándido Méndez levantar el grito a favor de las políticas económicas neoliberales de Zapatero, diciendo que no pensemos en los cuatro millones de parados sino en los dieciséis de trabajadores, muchísimos de ellos en condiciones precarias, muchos de ellos trabajando con jornadas inferiores a las veinte horas semanales y viviendo no del sueldo sino del aire. Niños que viven bajo la linea pobreza relativa, millones de familias sin sueldo, escondidos en cuchitriles, perdiendo lo poco o nada que tienen, mientras tanto el faro moral de occidente viene a ser en estos años el faro económico occidente y los bancos españoles son los únicos que optienen ganancias. Porque las paga el pueblo claro.  Y de entre la clase trabajadora se levanta Cándido Méndez, cual antiguo Suárez, a acallar las lágrimas y los quejíos de un pueblo maltratado, aculturizado, desprovisto de las herramientas de su propia emancipación, negado constantemente esta emancipación. Y con un lendakari que explica muy, pero que muy bien, lo que realmente pasa en este país desde hace setenta años.

Sólo son posibles hoy en día medidas radicales como de las que hablaban Felipe y Alfonso en el texto de cabecera, no ya para superar los problemas circunstanciales, sino para acabar con el cúmulo de intereses creados en el que este país persiste bajo una dictadura económica que a la hora de la verdad es tan política como económica y vulnera una y otra vez todos y cada uno de los derechos humanos de la inmensa mayoría de los españoles.

SEMANA GRANDE DEL FIM

Esta es una semana importante para ir de viaje hacia una literatura no controloda por el mercado. En primer lugar el martes a partir de las siete en la calle Alameda 5, en la Fundación de Investigaciones Marxistas tendrá lugar un encuentro entre Juan Carlos Rodríguez y Julio Rodríguez Puértolas, en torno a la literatura moderna. A esas mismas horas por si alguien anda por Galicia en Santiago, en la libreria Pedreira Rua du home santo 55, Belén Gopegui tendrá un encuentro con sus lectores.

 

Además el miércoles y el jueves hay un encuentro de jovenes marxistas en torno a la figura de Javier Egea en la Universidad Autónoma de Madrid, intersantísimo sobre todo la última mesa redonda en donde debatirán Isaac Rosa, Belén Gopegui y Matías Escalera sobre las posiblidades de una literatura materialista.

 

 

NO TODAS LAS NOVELAS SON DE AMOR

 

A papá lo metieron en la cárcel a mediados de los años noventa cuando yo estudiaba el bachillerato. Él mismo fue quien me lo dijo días antes de que saliera la sentencia. Al principio toda la indignación que radiaba desde el partido laboralista frente al juicio y las propias acusaciones nos hicieron pensar que todo aquello no era más sólido que una nube que ensombreciera una gran labor al frente del Ministerio de Interior. Pero unos días antes, después que la nube se viera más real y tormentosa en forma de flashes de fotógrafos en la puerta de casa, él mismo me lo dijo. Juanito, esto no pinta bien. Seguramente te va a tocar ser a ti el hombre de la casa y como tal es preciso que no pierdas el equilibrio de tu propia vida y ayudes mucho a tu madre. Yo ya sabía que mi padre, como solía ocurrir en el resto de su corriente dentro del partido, practicaba una monogamia de postín y que se podían sumar de dos a tres amantes estando seguro que lo era una íntima amiga suya también casada. La violencia y la impotencia con que se desarrolló la vida desde entonces y sobre todo en los primeros años hacen que no recuerde bien qué edad tenía exactamente cuando me dijo aquello. Pero si recuerdo que a mis lágrimas se unió una mirada de rabia y odio por referirse así a mi madre. De todas maneras tengo que confesar que sobrellevé mejor celos y desatenciones que los hijos de Eduardo quienes no pudieron nunca ni acabar una carrera, ni entregarse a una relación más moderna que casarse y estar con la propia chica con quien habían perdido la virginidad. Uno acaba sabiendo estas cosas aunque ya no tenga contacto con ellos. Luis y Martín fueron amigos míos de la infancia, casi como primos mayores. Nos recuerdo bañándonos en la piscina del palacio presidencial mientras corríamos detrás de unos pavos reales que no me resultaban más exóticos ni más insólitos que los gatos del pueblo de mi abuela. Y como aquel juego hacía llamar la atención de los servicios de seguridad quienes informaban a nuestros padres de aquella diversión prohibida y como uno tras otro salían y nos adoctrinaban sobre cómo, por qué y para qué no se podía ni jugar ni alterar a los animales. Hasta que en una ocasión ante nuestro empeño en hacer mover sus fabulosas colas a esos animales incluso nos llegaron a castigar con leer y luego explicarles una curiosísima colección de textos adaptados para niños de San Francisco de Asís sobre los animales. Tampoco creo que aquello sirviera para aumentar mi sensibilidad ante aquellos seres, aunque sí recuerdo que el esfuerzo intelectual nos hizo desistir de aquellos esparcimientos. Ahora me pregunto si aquellas prácticas de minuciosa tortura infantil eran incluidas como ideas para la reforma de la ley orgánica de educación.

La forma en que cambió mi vida y mis responsabilidades a partir de entonces no tuvo nada que ver ni con la madurez ni con ningún halo dickensiano que enfrentara mi adolescencia a los terribles sucesos de circunstancias tan nuevas. Aunque algo sí cambio. En otro tiempo hubiese empezado a vestir pantalones largos. Y es que las categorías que te hacen ser tratado como un adulto permanecen siempre fuera de cualquier estado personal. Yo particularmente empecé a ser mayor entre muestras de conmiseración y solidaridad que no acallaban del todo aquel grito profundo como surgido de lo lejano de una profunda y lejana noche y que repetía sin cesar algo que yo ya sabía aunque nunca podré asumir: tu padre es un asesino. Desde aquella mirada de odio y congestionado llanto con la que me dirigí a mi padre cuando me anunciaba su desaparición más prolongada me sentí, más que desamparado, solo. Y aquella soledad, particular, sólo mía, que habría de instalarse en mi simbióticamente era a su vez atendida como si de antibióticos se tratase por una cerrazón victimista y militante que golpeaba a mi familia, es decir, a mi madre y a mi, con numerosas cartas, visitas intempestivas, apariciones públicas que hicieron más que nunca el imposible espacio familiar fuera de lo político de cualquier dirigente del histórico y abnegado Partido Laborista. Encerrados en una burbuja de combate veíamos pasar uno tras otro a representantes de tercera y cuarta fila por mi casa de los que a veces no sabíamos ni el nombre pero que traían en sus bocas aquella sombra enorme que era Eduardo. En todos estos años de acato sin asunción mi madre apenas ha estado un par de veces con el magnánimo estadista, pero desde luego su nombre y noticia han formado una especie de obsesión ambiental en todas y cada una de las compañías que ha tenido. En todas, claro, menos en la de su prima Lourdes. Mi madre siempre ha llorado. Cuando salíamos de las  visitas de la cárcel, cuando la recogían entre aplausos multitudinarios, cuando se quedaba mirando una foto o leyendo una carta, cuando, claro, se sinceraba con su prima Lourdes. Pero a los tras unos meses de condena su llanto se volvió distinto y casi distinguible como el maullido de los gatos. De refilón por el pasillo recuerdo haber escuchado aquella queja distinta entre murmullos entre Lourdes y ella que casi podía entender como cuando un gato te pide que le abras la puerta o que le pongas la comida. Uno acaba sabiendo estas cosas aunque nadie se las diga. A los tres años mi madre estaba considerando dejar a mi padre, pues sabía que entre las muchas visitas algunas eran de mujeres a las que mi padre ya había practicado el único y verdadero compromiso político. Al final eso arreció, y aquellas visitas supongo que también. No sé cómo me sentiría si ahora tuviera un medio hermano de cinco años, pero, uno se acaba enterando de estas cosas, es algo que pudiera haber ocurrido.

 

 

En mi último año en el Liceo Francés empecé a fumar porros y a escuchar música punk. De mi media de nueve bajé a siete y medio pero el coro de simpatizantes de hijos de padres laboralistas que me asediaban sin sacar el tema huyó de mi como de la peste. Uno siempre gana unas cosas y pierde otras y entre perder y ganar esta el cambio y quizás esa ilusión que venden de felicidad. De Juanito pasé a ser Linares, mi segundo apellido, el de mi madre. Y de no tener novia empecé follar con Juana y con Carlos, a veces, a la vez, a veces uno a uno. Diferenciaba sus cuerpos alejados como galaxias porque  Juana era rápida, brillante, superficial, un poco sutil, más ingenua que astuta, más diáfana que timorata y Carlos era orgulloso, inocente, introspectivo, bastante inteligente, muy poco táctico, perspicaz y nada franco. Nos habíamos reconocido en un concierto al que decidí acudir solo con esa soledad clavada desde que empezó la condena. Y ellos estaban allí besándose y reconociendo de refilón mis miradas que pasaba intermitentes como afiladísimos filos navajas. El aire era irrespirable, una nube de humo de plata con esa belleza de las cosas inútiles que inundaba la sala de conciertos. No se podía respirar y la música era estridente. Tal vez por eso ellos se besaban. Juana mantuvo un momento su mirada clavada en mi y yo estuve a punto de saludarla entre toda la gente. Pero en vez de eso, me quedé intentando descifrar la letra de la música apoyado junto a la pared, alejado del tumulto que bailaba y se empujaba cerca del escenario. Recuerdo que solíamos ir a conciertos de música clásica que eran parte de una moda codificada en una especie de mérito en donde entraban coches, viajes, estudios, casas en barrios de nueva construcción, museos, cuadros que se han visto, países que se han visitado. Juana acariciaba la cara de Carlos mientras el la besaba en el cuello y ahora sí nuestra mirada quedó detenida. Con esa risa que explotaba siempre y en un volumen muy bajo, Juana le dijo algo en el oído y no quise mirarlos mientras se acercaban a mi entre el tumulto seguramente cogidos de la mano. El ruido parecía cada vez más intenso mientras yo manejaba una copa que se iba quedando cada vez más sin vodka y sin naranja. La nariz afilada de Juana y la mirada profunda asumida en unos ojos castaños y una piel muy morena y una melena cortita como su estatura me preguntaron si era García Linares. El apellido de mi padre era García de la Rosa, y Juana sabía mi nombre porque el jefe de estudios siempre procuraba saberse y dirigirse a la gente con los apellidos. Supongo que “el de la Rosa” se lo había llevado también de los labios de Juana un túmulo de periódicos apilados defendiendo y atacando a mi padre y a su causa. Carlos dijo “¿Linares?”, y yo dije sí, no sé porqué, aunque me quedé con el San Benito. ¿Te vienes a fuera a fumar?. Estuve a punto de explicar que yo no fumaba aunque me apetecía su compañía. Carlos no era del Liceo, lo había visto alguna vez porque solía venirse durante el recreo a ver a Juana y me explicó que eso le había hecho tener problemas con un policía que se pensó que podía ser un camello. Tenía diecisiete años y trabajaba en un supermercado, una melena abundante que no llegaba a los hombros, también tenía belleza y ganas de ser escritor. Aunque leía poco esa suponía su única actividad intelectual. Andaba maravillado de Ray Loriga que por aquel entonces había empezado a publicar sus primeras novelas, novelas que no eran todas de amor. Yo fumé con ellos algo que no era todo tabaco y Juana, siempre práctica, nos invitó a una casa que se había quedado sola. No puedo entender el porqué me vi envuelto en aquella parodia española de Soñadores de Bertolucci pero el caso es que cuando Carlos se fue, Juana y yo nos quedamos solos e hicimos el amor, con tan poco sentimiento y tan pocas mentiras que resulta poco riguroso llamarlo así. Carlos se había tenido que ir pronto porque madrugaba aunque yo esperaba que apareciera en cualquier momento porque no me podía quitar de la cabeza a ellos dos besándose en el concierto, y la idea que tenía, por verlos juntos antes, de que eran novios.

 

Antes de salir del concierto compré una camiseta que Juana se guardó en el bolso. A las seis de la mañana yo salí mientras ella dormía camino de mi casa con la intención de no sorprender a mi madre despierta pero no fue así. Estaba preocupada y esperándome, con el ruido de la puerta se acercó hacía la entrada de la casa. Al verla allí me preocupe pero sin embargo sonrió. ¿Has estado con alguien?. ¿Me puedo tomar un café, a las nueve tengo clase de tenis?. No te va a servir de nada. Ya creía escuchar los gritos inmisericordes del monitor. Entonces me hecho un par de horas. La interna libraba los sábados y los domingos. Pero cuando mi padre se marchó su presencia se le hizo incómoda a mi madre o tal vez pensó que era mejor que no estuviera en la casa. No sé, el caso es que se marchó y en cambio venía otra todos los días un par de horas por la mañana, ella fue quién se encargó de llamarme por la mañana. Me dolía la cabeza y quería seguir durmiendo pero desayuné y me marche a la pista de tenis mientras pensaba en Juana y en todo lo que había pasado. Cuando cumplí quince años mi padre me dejó conducir por la finca del pueblo. Cuando empecé a hacerlo recuerdo que luego en la ciudad me gustaba juzgar a los otros conductores como si yo supiese hacerlo mejor. Traté de evitar tener esos pensamientos cuando pensaba en el resto de parejas que se formaban en mi entorno y que pareciera solo se juntaban para compartir cumpleaños. No podía pensar que Juana fuese mi pareja pero su cuerpo desnudo aparecía a ráfagas en mi mente en aquel día soleado. Al fin y al cabo estaba con Carlos y yo necesitaba la soledad para distanciarme de todo, de una realidad que me hería. Cuando mi padre entró en la cárcel hacía ya tres años mi madre me dijo sollozante que a mi no me iba a faltar de nada. Pero ese “de nada” resultaba tortuoso. Habíamos vivido bajo la moral laborista que nos contemplaba en méritos distintos a los que en realidad vivíamos. Una vez le pregunté a mi madre porque no decidieron llevarme a un colegio público y ella me contó que a mi padre aquello le había traído muchos problemas en el partido pero que en el fondo agradeció aquellas críticas porque servían para identificar a los más fanáticos. Es mentira que la honestidad tenga que ver con el cumplimiento de un código de valores, la honestidad hoy por hoy es igual a como sales adelante contra tantos. Mi padre quiso limpiar la mentira y eso le ensució las manos. Pero nada hubiese pasado si en frente no hubieran tenido a nadie. No es que no dejaran cambiar el país, es que había que cambiarlo con herramientas que no se conocían y resultó imposible usarlas con la impunidad de sus antiguos dueños.

 

El día era soleado y yo había pasado por mi primera vez la noche con una chica. Cuando llegué el monitor que con justicia se había ganado el mote de “el sargento” nos mandó hacer dos equipos. Solía pasar que lo más me gustaba ver los fines de semana, más que el fútbol, fuesen las piernas de Laura jugando al tenis pero aquel día no tanto. Y los temidos gritos del sargento se coordinaban con mi torpe juego. Lo dejé antes de tiempo diciéndole que estaba muy cansado. Me debió mirar fatal pero sólo vi sus zapatillas algo ya raídas y volví a casa pensando en si llamar o no Juana. Al final no lo hice pero el lunes en un intercambio de clase se acercó a darme la camiseta. Yo quería habérsela regalado pero me la quedé. Aquel mismo día comimos juntos y le pregunté por Carlos, ella miró hacia abajo intentando emular un gesto de tristeza. Me contó que lo conoció hacía unos años y que desde el principio le había dicho que quería estar con ella, pero que ella no quería estar con nadie, o por lo menos que estar con alguien no significara perder independencia o lo que es lo mismo, hacer pasar algo especial por la cosa más vulgar mundo. Carlos le gustaba porque era una persona que sinceramente carecía completamente de sentimiento de propiedad con respecto a ella. Respondí que si era así a mi también. Medio en serio medio en broma ella golpeó: podemos estar los tres juntos. Yo no dije nada porque no quería perderla, pero tampoco me gustó. Aunque tengo que reconocer que lo que sí me había gustado un poco ya era el propio Carlos. La elección sobre los gustos es lo que nos identifica, pero por encima de la elección existe algo que me interesa mucho más y es la ambición. Por un lado me digo eso aunque también en aquel momento tenía unas ganas locas de alguna de esas falsas aventuras que van circundando nuestras vidas y que nunca nos hacen alterar nuestros destinos, que para la mayoría, como para Carlos, se realizan sólo en sueños. Cuando cumplí dieciocho años me afilié al partido laborista no por sueños sino por destino. Estaba en primero de derecho y quise tal vez no prolongar más mi participación, aunque sabía que esta iba a ser muy moderada, no sólo por mis obligaciones académicas, sino también y es más, por mi propio apellido. De todas maneras ya había aprendido que desde la sombra se realizan los actos más amables y también los más despiadados.

Mi tiempo libre la semana en que Juana me devolvió la camiseta pasó entre el cuidado de dirigirme y no dirigirme a ella. Su carácter, no obstante, producía que mi cavilación pasara por alto consiguiendo entre los dos una relación fluida. Sin saber bien si me dejé manipular o no, al mes siguiente nos acostábamos los tres juntos, y al otro ya era capaz de quedarme solo con Carlos. Era mi último año y me dejé invadir por todas esas cosas nuevas hasta estar a punto de suspender el bac. Pero al final no fue para tanto, solo descendió un poco mi nota media. Eso sí, dejé de estudiar alemán y mi intención de cursar también filosofía quedó apocada completamente. Supongo que años de monota eficacia crean un bagaje mediante el cual uno no puede caer en alarmantes desdichas. Ahora sopeso un poco aquella algarabía y decoro con fichas de colores palabras y verbos, fórmulas y declinaciones alemanas que ensucian todo mi estudio. Sin embargo, no me arrepiento. Juana es ahora algo lejano y fortuito y Carlos está muerto. Sin embargo no conseguiría definir mi identidad sin su recuerdo. Hay una fotografía colgada en los más hondo de mi corazón y perdida también entre las páginas de algún libro. Nos veo a los tres en nuestro único viaje. La primera vez que salimos los tres juntos como huyendo de nuestros apellidos: Carlos, Juana y yo. Nos refugiamos primero en la finca de mi abuela paterna en Zaragoza, y tras salir de ese cuento lúgubre que ha sido siempre aquella casa con su armadura pequeña, ridícula, recibiendo tras abrir el gran portón de la entrada como en medio de aquella cuidada extensión de robles y alcornoques. Fuimos a París en un agosto aguado y melancólico con tan poca luz y tan viva que me parece haber vivido más que un sueño, un cuadro de Van Goth. Todavía nuestros rasgos adultos no se habían definido, ni tampoco había pasado por nosotros el deterioro de la vejez. Cuando pienso en esa imagen entiendo muy bien aquel verso de Neruda. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. La foto nos la hizo el guarda de la finca y hasta él explotó en nuestra historia. Estábamos solos frente a todo lo que pasaba, y fue sin duda el viaje más especial, la odisea más nuestra aquella que celebramos Juana y yo antes de entrar en la universidad. Entre medias se perdió Carlos naúfrago del canto de sirena de las drogas, por culpa también de la cárcel y su debilidad. Pero en aquel momento éramos los tres y uno, cual estúpida alegoría católica, corriendo como locos por los parques más hermosos del mundo. Fumando detenidos e inventando un mundo sin códigos ni sentidos, sin valores que hacían sorpotable y única nuestra vida.  Esa irracionalidad no era muy distinta a la moral del partido laborista que tanto arruinó a mi padre. Caminábamos al cabo por un camino que creíamos nuevo y los viejos errores eran irreconocibles como tales. Ahora viejos y errores y nosotros, viejos errores e identidad, se soslayan y encubren unos a otros sin saber bien qué límites existen y cómo se relacionan la libertad y la responsabilidad. Se había creado ante nosotros un mundo donde la felicidad era la única utopía lograda y no al contrario. Algún escritor mezquino y bien pagado había hablado de la revolución del diseño como el único cambio conseguido por Eduardo en aquellos años. Nuestros padres cogieron este país porque eran los únicos preparados. Armados en las viejas categorías de dios, padre y patria colorearon su vieja patria ensombrecida e inventaron colores nuevos desnudos y desarmados de todas las categorías. Entre huelgas generales y marchas olímpicas el pueblo caminó tan bien contra nosotros, y en eso se hizo diferente y confuso. Mi padre no odiaba a aquellos que con viejas súplicas jacobinas pretendían darle pan a los pobres pero si a aquellos que pretendían darles todo el poder cómo si de su miseria hubiera salido alguna vez algo bueno. No me importa confesarlo, tanto en su campechanería como en la de mi abuela, su madre, sólo existía clasismo. Pero eran diferentes, muy diferentes.    

 

COLTÁN

 

rabiosos y sin palabras

los minerales brillan

y algunos son conductores

de la luz y la tormenta

guerras que abisman

al mundo por coltán

 

niños mueren de hambre

por coltán

no es muy diferente el mundo

de aquellos

primeros antropófagos

hoy comen huesos

desollados por los siglos

de ojos blancos con coltán    

SAETA A CARLOS FERNÁNDEZ LIRIA

carlos fernández liria y jesucristo se parecen

cuando entraron los mercaderes en el templo

a los dos les dio un telele

 

claro que jesucristo multiplicaba los panes

y los peces y el profesor fernández liria

multiplica solamente

grita aprendan ustedes matemáticas

antes de pasar a mis clases

sepan que dos mas dos son cuatro

suba o baje la bolsa

como las faldas

de una bailarina

de cancán

 

luego el tío se va

y no le importa parecer un profeta

da clases de filosofía en la calle

como protesta

UNA PUTA RECORRE EUROPA

                  con admiración y agradecimiento a Alberto Lema

 

 

una puta recorre europa,

es la musa y la canción

de todos los camioneros

 

se cuela entre las páginas

de un libro y asesina a un cliente

como dicen que asesinan

las que han amado mucho

 

una puta recorre europa

porque al fantasma

ya se le cayó la sábana

como cayó el muro de berlín

en sus escombros

ya no hay nostálgicos

ni yupis con un antiguo

carnet del partido comunista

ni recuerdos

de cómo era la vida en el buró

sino un fantasma

al que le tiraron la sábana

y todas las mentiras

que valían la pena

quedaron por fin

al descubierto

 

y debajo, ay debajo,

debajo una puta,

una puta que recorre europa

vendiendo su cuerpo

y su fuerza de trabajo

por lo que sea

memorizando y gritando

fragmentos del manifiesto

feminista de lidia falcón

como para poder quejarse

de un segundo, tercer

y cuarto sexo

una puta por la que bebemos

en la obsoleta canción

de Jaques Brell

porque ella también

nos ha partido el comité central

del corazón

una puta una puta como una puta

con contratos de seis, ocho, media hora

una puta que recorre europa

el mundo: nosotros la llamamos

 

precariedad

CONTRA EL CAPITALISMO

 

 

poesía contra el capitalismo,

crisis contra el capitalismo,

jabón caído en las duchas de una cárcel

contra el capitalismo,

Krugman contra el capitalismo,

Mao contra el capitalismo,

Marx y McDonals contra el capitalismo,

el papa contra capitalismo,

la nonagenaria que compra el pan a la china

en el barrio de la prospe

también están contra el capitalismo

cuatro millones y medio de muertos de hambre

contra el capitalismo

Riechmann contra el capitalismo Gopegui

contra el capitalismo Almodóvar

al borde de un ataque de nervios

contra el capitalismo

alguien se resbala porque no han fregado

la vomitona del borracho en la calle

contra el capitalismo

el sintagma nominal contra el capitalismo

contra el capitalismo

la RAE contra el capitalismo

el diccionario lucha por la abolición de las clases sociales

palestina e israel contra el capitalismo

hutus y tubsis contra el capitalismo

cocacola y pepsi contra el capitalismo

opuestos en un mismo puesto

contra el capitalismo

perros y gatos contra el capitalismo

internet contra el capitalismo

la ironía contra el capitalismo

y el capitalismo...

 

¿qué coño pasa

con el capitalismo?

Cuando ya nada nos queda

El recluta dio un paso

hacia delante

y dijo qué se ofrecía

voluntario para la lucha

 

Muy bien dijo el sargento

pero has de disparar esperanza

y afirmaciones irónicas

porque se ha mojado

toda la pólvora del mundo

con las lágrimas

por los niños muertos

 

el voluntario

se dio cuenta

de que lo habían

fusilado

LA ENTREVISTA DEL AÑO

http://www.ivoox.com/eva-fernandez-su-inmediatamente-despues-audios-mp3_rf_48269_1.html

vida, muerte, amor, ahí quedan escritos sobre tus labios. Miguel Hernández.

Morir es dormir en ramas de angustias

sin hojas y sin otoños. Yo lo sé porque

en Granada, cuando el cuerpo recibe

el jazmín de la mañana, una niña

con un vestido blanco fue asesinada.

 

Entonces fue su vestido de jazmines

el que evocaba imposible el aroma

despiadado de la muerte. Frías albercas

que alojaban el cuerpo frío, cuchillos

imposibles para detener su angustia.

 

El miedo de su último horror

nos acompañó a todos por unos días,

atormentando la realidad entre

el pacto socialista y la huelga general.

 

La inocencia no se pierde con diez años,

mas a veces el terror azota como una vara

verde en nuestra infancia. Mentes imposibles

para comprender el odio de los hombres

que con odio mismo en el abismo se golpean.

 

Ahora sé que morir es una gala triste,

la música somnífera que el silencio habita.

 

II

 

 2001-1931

 

Surgió la luz porque quizás era el momento

en que las máscaras se pegan a las entrañas

de los hombres, y el amor se hizo posible,

con máscaras, como en una tragedia griega.

 

Así danzamos ajenos a las alertas del coro,

a las rígidas poéticas de la sociedad de consumo

que preludiaban siempre aquel crepúsculo

en que lloran y mueren los amantes.

 

Nunca has de bañarte en el mismo río,

ni jamás tus ojos volverán a ver

la misma luz del sol tañer

entre los álamos como un arpa

de solitaria locura.

 

Pero tus ropas y tu piel permanecerán mojadas

y aquella luz no celestial será la que tú ansíes

en los compases absurdos de un baile sin nadie.

 

 

III

 

 

Es porque también sé de la emoción

que queda detrás de algunos sueños

que he ido amando algunos libros

como si fueran cuerpos

como si fueran árboles

como si fueran músicas 

un remanente antiguo de alegría

que flota con nosotros en la vida.

 

Llegaron siempre del pasado

y con ritmo alborotado, mecidas por el mar

que es perdición, muerte y camino

aquellas botellas de ron ya solo guardarían

las palabras que sirven sólo para la soledad,

para cada una de las soledades

que los hombres decidieron erigir

 

con manos asesinas.

 

Las palabras, sin embargo, siempre anduvieron por el mar

como dioses preferibles.

                                                Y las vimos partir desde la costa,

memoria del tiempo que sabe confiar

en lo perdido como algo nuestro.

 

 

IV

 

La ciudad silenciosa se va agotando poco a poco,

cansada como el mundo,

se va quedando sola y sin amigos.

Solo unos bares melancólicos la entienden

y empieza a cantar por la boca del mendigo.

 

La ciudad estrena sus últimos zapatos

para bailar contigo el baile de las Águedas.

En ese palpitar de abril sin compromisos

la ciudad llora con la lluvia, para mi, para ti,

cierra su puerta y juega con los ejecutivos.

 

Los humanos dejamos de crecer como los árboles

cuando nos quitan las ciudades.

Dublín, La Habana, Madrid

nos asisten como raíces

y nos dan sabiduría.

 

 

 

V

 

 

BELLIS

 

“Es inútil recordar a nuestros padres ahora que sabemos que los padres destruyen la familia”.

            Efraín Rodríguez Santana, Un país de agua.

 

A veces son tristes las tardes, aunque el viento

suene a mar y refresque entre los árboles

con su canción de despedida.

 

El campo entonces estrena su ópera de luz,

y la melancolía se cuela como el sol

entre las copas de los pinos

 

Más allá del bosque, por la rivera del río

Van llegando las violentas violetas

de su ramo de novia

 

Las sonrisas, los invitados a la fiesta

y aquel cristal opaco con el que escondía su rostro:

la felicidad es un viejo que se pasea renqueante

por un sendero demasiado empinado.

 

A veces son tristes las tardes y yo procuro

apagar las hogueras en las que se quieren

bañar las estrellas de la noche de San Juan.

 

Sé que si volviese el rostro no me convertiría

en una estatua de sal,

vería tan solo mi pueblo convertido en lejanía,

pequeño pueblo andaluz de casas blancas

por las que sabía la sangre correr como la honra.

Hoy es solo un espejismo, algo para catalogar

entre alfileres y formol, una raza extinta de mariposas.

 

Por bares y supermercados, por jerséis de oferta

y zapatillas de deporte, el Hombre camina

 

por la naturaleza de su basurero.

 

La literatura será colgada en internet

Un esperanzado poema de Bertold Brecht nos decía: "la literatura será sometida a juicio(...)aquellos que no tenían voz serán buscados entre los libros". Máxima del realismo socialista con la que, de alguna manera comienza, la estupenda novela de Materia prima de Fransec Selles. A lo largo de sus páginas nos encontramos con esos personajes que rara vez tiene voz en la narrativa, personajes por ello estructurales, no como fantasmas del que tanto nos ha hablado el imaginario dominante, sino como junturas sobre las que ha de establecerse las piezas de la realidad y su inventario. Una novela que hace posible que volvamos a hablar de proletariado. Que humanicemos el trabajo y que consigue al fin que seamos mejores o por lo menos que tengamos más miramientos. Desde una reunión de trabajadores donde la demagogía apoya no ya la pasividad sino la imposibisilidad de la busqueda de una realidad física para quienes no posee los medios hasta las historias más surrealistas propuestas por un mercado de trabajo viciado en el que una chica vende su voz para todo, pero sobre todo.

¿Qué debéis hacer si alguien os insulta por teléfono?

Callarnos -dice la chica con voz tímida.

Sí, efectivamente callaros, ¿a qué nunca habríais imaginado que esa era la respuesta correcta?".

No se trata de una novela de denuncia sino un simple relato, y ahí radica su principal talento.

  

SIN LUGAR NI DUDAS: ACERCA DE UNA APARICIÓN PÚBLICA DE UN DIRIGENTE COMUNISTA HOY DÍA

En un coloquio colgado en la página web del PCE sobre la vigencia de Marx en nuestros días José María Carrascal le advierte a Francisco Frutos que no debe de ser muy comunista ya que él mismo está de acuerdo en todo lo que propone. De alguna manera Francisco Frutos estaba intentando, y digo estaba intentando, defender que la idea de propiedad privada no era lo más adecuado y que es necesario, por ejemplo, defender proyectos como el cubano en donde eso con innumerables trabas también estaban produciendo innumerables logros. Él famoso periodista había preguntado por un solo ejemplo de un país donde las ideas de Marx no hubieran traído miseria y barbarie. En seguida el peor secretario general que ha tenido el PCE, que no malo, simplemente el menos bueno, habló de Cuba y desde un conocimiento de la realidad cubana aceptó la idea de Carrascal de que todos los cubanos están deseando irse. Los que conocemos aunque solo sea un poco Cuba, sabemos que esto no es cierto. Más al contrario la tan cercana situación de Miami hace que exista un pensamiento profiláctico ante el salvaje capitalismo asumido por gran parte de una sociedad tan avanzada como la cubana. De cualquier forma a los militantes del PCE, lo que nos debiera preocupar es que nuestro país, como tantos otros, tuviera que vivir cuarenta años de fascismo cuando de manera totalmente democrática este partido accediera al gobierno junto con otros partidos de la izquierda a mediados del siglo XX del siglo pasado. También debiera preocupar el hecho de no entender que lo que más impide a los cubanos y al resto de habitantes de  países en vías de desarrollo emigrar, rara vez son los gobiernos de esos países, sino la total y violenta intolerancia generada en los países desarrollados frente al más que comprensible fenómeno de la inmigración. No vivimos ya un mundo entre dos bloques sino la peor de las pesadillas creadas por el hombre extendido de norte a sur donde la idea de lo público, de los espacios públicos, de las propiedades públicas, es todavía la única respuesta posible a la febril privatización y precarización de nuestras vidas. La pregunta es si existe un lugar donde no tengamos que tener estas dudas, el PCE probablemente no lo sea, izquierda unida mucho menos, pero las dudas quedan ahí, la razón y el pueblo quedan ahí acallados, pretendiendo, quizá también, una literatura no dirigida por el mercado.          

UNA HERENCIA DE REBELDÍA.

El Balonazo, Belén Gopegui.

Ed. SM Colección El Barco de Vapor.

183 pág. 6,95 euros.

El filosofo Santiago Alba Rico se preguntaba en su ensayo Leer con Niños para qué servían esos seres devorados no ya por ogros sino por algo menos comprensible como el estamento económico, militar y cultural de occidente. Y respondía que la única función que podía tener un niño en una civilización era la de ser cuidado. Esta idea en el libro de Alba Rico se complicaba, así en la novela que partimos a reseñar también se complica. Se trata de El balonazo un libro que la madrileña Belén Gopegui le ha escrito a su hijo Daniel y que nos enseña, es decir, nos muestra a nosotros (la clase media) a Daniel, a sus compañeros de clase a su hermana Mariú como elementos estructurados dentro de la lógica de la injusticia con que se presenta y también se revuelve el drama de Maxala un inmigrante que por el poder de la imaginación de un preadolescente aficionado al fútbol otorga el título de pirata, aunque la realidad, y en una ocasión el padre de Daniel hablen en el libro como mantero. El valor no ya de la verdad sino de la realidad construida en valores provenientes de la izquierda revolucionaria es lo que nos propone Belén Gopegui en su último libro no solo para niños, sino más bien, como el título de libro de Alba Rico, para leer con niños. Cuestiones tan vitales como el mérito, la idea del triunfo y la ambición de una verdadera justicia, están en esta novela planteadas de un modo accesible, sin restar por ello la más profunda trascendencia. Al fin y al cabo un ejercicio de amor no sólo maternal sino también revolucionario en el que se sigue perfilando la labor de la mejor o primera novelista del panorama literario actual, al menos, en el estado español.      

MIGUEL HERNÁNDEZ

Este mismo enero en una tertulia en la librería Primado en esa Valencia escondida entre fallas, fastos y competiciones de vela, la escritora Belén Gopegui apelaba a una serie de poetas críticos también de Valencia a reelaborar una poética para adolescentes tomando como punto de partida la ya manida para ellos poesía de Miguel Hernández. Pronto se desataron la ruptura de lanzas a favor del pope secular y llevado a los altares de la ineficacia que la pérfida cultura de la transición dejó como cadáver exquisito tanto su figura como su poesía. Lo retirado de la tertulia por lo menos no provocó los mal entendidos entre medios de comunicación que bien son capaces de exponer que la madrileña tratase a Miguel Hernández como un cómplice del fascismo. Hasta enunciarlo da pudor, pero al calor de los hechos no es algo tan descabellado. El caso es que afirmaba que la sencillez y la musicalidad llana y valiente del murciano podía ser un punto de partida para mentes que accedían a la edad adulta y que iban adquiriendo conciencia de que el sistema era injusto con todos y con ellos, y que si el estado actual de cosas les extenúa también debieran encontrar un acicate en una poesía entendida como ejercicio puro de un cuerpo desatado a una sociedad que lo devora. Porque este y no otro es el principio fundamental de esa sonrisa terrible y cálida que es la poesía de Miguel Hernández. Una poesía que cumple un ciclo, como el del agua, que lleva de la materia a la materia viva y de la materia viva a la voz que riega el estéril paisaje de la desesperación humana, que por lo menos ha afincado aquí, con y sin complicidad de los socialistas, durante cinco siglos. Sin embargo, es difícil hoy imaginar una higuera. Difícil incluso imaginar cual es el equivalente cotidiano que era esa higuera en los años veinte y treinta en una sociedad tan oprimida y diferente como llena de expectativas y de sueños. Miguel Hernández además es un renglón aparte de la edad de plata de la literatura española. Una figura que no despierta muchos estudios ni adecuaciones. Tal vez salvada por una falta de rigor popular en la que sobrevive uniéndose en sentimientos que diluyen convicciones, que nos llevan a todos a cantar “Andaluces de Jaén” cuando ya quizás debiéramos cantar “Africanos de Almería”. Sin embargo es difícil imaginar qué es hoy una higuera. Es difícil incluso ver correlativos no ya pornográficos sino sencillamente desnudos e impúdicos en los frutos, levantar la frente en la grandeza del sol y las estrellas para acusar de embeleco al idioma cuando enuncia rascacielos/ rascaleches. Es difícil ser un mito, difícil que un pastor atraviese el muro más o menos invisible de una vida bucólica y estoica para encontrarse con una urbe hostil que le invite a cambiar de proyectos y de sueños enrolándose en una militancia revolucionaria hasta dejar la vida en ello. Las cosas han cambiado, han cambiado mucho, muchísimo. La reordenación del discurso aplicada de izquierda a derecha ha enfrentado la idea misma de lo humano y lo divino, haciendo de la perspectiva una máquina veloz que atreviesa el espacio sin medida pero con una eterna prisa en la que es apartado de por sí el cuerpo y el alma dejando espacio sólo a la imagen no ya producto de la imaginación sino de una foto fija que es intercambiada periódicamente para que el tiempo no la ponga amarilla. Miguel Hernández no es de este mundo. Es acaso una neurosis, un camino estrecho que interpone el arrojo y la constancia con la falta de un sentido común que lo aparta de ese cielo de los escritores  que es el grupo del 27. Miguel Hernández tiene mucho de muerto y poco de presente. A su voz no se le ha dejado manipular como al indefenso Julio Cortázar hasta proyectarla en un anuncio de coches sino que se le ha interpolado el sentido histórico en la materia misma de lo político desfigurando el sentido de esa impresión terrible y solidaria del poema el Herido en donde la sangre es el fruto de una lucha a una venida a nada canción protesta, para libertad, en donde la sangre es el segmento de un victima, de una inacción, de una especie de culpa o castigo que hace imposible ser dueño alguno de un proyecto o un destino colectivo, dejando en la vida la causa sola de esa herida. El cadáver temprano de Rosario dinamitera ya no resulta heroico sino nostálgico y aunque en la nostalgia podamos encontrar también algo opuesto a  la melancolía y por lo tanto trascendente, no es tampoco aquello que una herramienta de cambio aún expresada en verso clásico debiera desear. Hundida en el autismo de la inexistencia la izquierda se debe acercar siempre a la derecha para que la entiendan, y en eso su camino va defraudando hasta convertirse en nada sino contra de algo más poderoso. Las lecturas de Miguel Hernández han ido tomando formas por aulas y casas de cultura hasta hacerse un amasijo de sentimientos, donde, repetimos, antes anidaban convicciones.

Miguel Hernández es hoy lo que no fue ayer, es el exponente de una espiritualidad pagana y falsa que atraviesa una progresía cobarde y cautiva y que ayuda a leer y a escribir desde terrenos puramente reaccionarios. Belén Gopegui en aquella tertulia antes citada hacía referencia a como se ha presentado Bertold Brecht, o más bien a como sus obras más aplaudidas son también las menos interesantes. Poco o nada sabemos de las prosas de Miguel Hernández sin embargo en su labor de comisario político en Almería redactó una serie de discursos necesarios en estos días y condenados al exilio de lo académico y no digamos ya de lo político. En ellos expresaba de manera clara y contundente la imposibilidad de llevar cabo la dignidad del hombre, lo que bien podemos llamar hoy derechos humanos, en otro marco alguno que no fuera el socialismo. Atacaba en ellos los principios del fascismo diciendo que no eran otros que el exponente propio en el que un sistema social de avaricia había encontrado por fin su resuelto. No podemos imaginar sino un lugar más necesario para la recuperación del poeta que esos discursos, velados ya por la maquina totalitaria de la industria cultural que los ha convertido en apenas obsoletos documentos históricos, irracionales y aún así, en esa magia blanca con la que Antonio Machado significó la literatura, palabra en el tiempo, sólo por eso cargados de razón.   

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